El sector privado aportará 22 aeronaves, 1.600 brigadistas y 45 brigadas nocturnas, más dispositivos tecnológico, las cuales en situaciones de emergencia, pueden llegar a incrementarse hasta 100.
La Región del Biobío se prepara para enfrentar la temporada de incendios forestales 2024-2025 con un arsenal reforzado. Así lo anunció hoy el Ministerio de Agricultura, a través de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), durante el lanzamiento del Plan Regional de Acción, Prevención y Mitigación.
Este año, la región contará con un presupuesto de $20.867 millones, lo que permitirá aumentar los recursos humanos y materiales destinados a combatir el fuego. Entre las novedades destacan:
- Más brigadistas: Se desplegarán 480 brigadistas, incluyendo 4 brigadas nocturnas, para una respuesta más efectiva en cualquier momento del día.
- Mayor flota aérea: La región dispondrá de 11 aeronaves, como aviones y helicópteros, equipadas con tecnología de punta para combatir los incendios desde el aire.
- Tecnología de vanguardia: Se implementará equipamiento tecnológico de última generación para mejorar la detección temprana y la gestión de los incendios.
La directora ejecutiva de CONAF, Aida Baldini, destacó que este año aumentó en un 28% el presupuesto para CONAF, en relación al año pasado. “Lo consolidamos y se ve en las regiones. Esta región es muy particular por la cantidad de bosques que tiene y con mucha interfaz urbano-rural que nos preocupa mucho, y por eso tenemos que hacer un llamado constante a la ciudadanía para mantener los puntos alrededor de sus casas despejados de vegetación. Esta lluvia que hemos tenido en los últimos días es maravillosa en términos de cómo crece el pasto, que ahora lo vemos verde, pero lamentablemente en un mes más para nosotros ya no se va a llamar pasto verde, se va a llamar combustible fino muerto, que es uno de los mayores peligros y que hace correr muy rápido los incendios. El llamado es a despejar las casas, a mantener todo limpio, los techos, preocuparse de no crear incendios por negligencia”.
Respecto a la alianza entre el sector público y privado, Alejandro Casagrande, presidente de CORMA Biobío-Ñuble, indicó que. «Es fundamental valorar la estrategia que se ha implementado en el Biobío durante los últimos años, que se sostiene en varios pilares clave. El más importante es la alianza público-privada, donde todos los actores trabajamos con un objetivo común: salvar vidas y proteger la naturaleza. Además, un pilar que ha ganado cada vez más relevancia es la prevención. Ante el escenario del cambio climático, debemos intensificar nuestros esfuerzos en prevención para enfrentar los nuevos desafíos que este fenómeno nos impone».

Aporte privado
El ejecutivo también detalló los recursos de las empresas Corma para la temporada de incendios, destacando un despliegue significativo que incluye 22 aeronaves, 1.600 brigadistas y 45 brigadas nocturnas, las cuales, en situaciones de emergencia, pueden llegar a incrementarse hasta 100.
El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, destacó la importancia de la inversión en prevención y la colaboración público-privada para enfrentar este desafío. Por su parte, la directora ejecutiva de CONAF, Aida Baldani, hizo un llamado a la ciudadanía a tomar conciencia sobre la importancia de prevenir los incendios, especialmente en zonas de interfaz urbano-rural.
Un trabajo en conjunto
La prevención es clave para reducir el impacto de los incendios forestales. En este sentido, el sector privado, representado por CORMA Biobío-Ñuble, también jugará un papel fundamental, aportando recursos humanos y materiales para complementar las acciones del Estado.
Asimismo, las autoridades locales, representadas por la Asociación de Municipalidades de la Región del Biobío, se comprometieron a trabajar en conjunto con el gobierno regional y central para fortalecer la coordinación y la respuesta ante emergencias.
Cifras alentadoras
A pesar de los desafíos, los resultados de la temporada pasada son alentadores. Durante el periodo 2023-2024 se registró una disminución del 29% en la cantidad de incendios y una reducción del 5.334% en la superficie afectada.
Sin embargo, las autoridades hacen un llamado a la precaución, ya que las condiciones climáticas y la variabilidad del clima pueden influir en la ocurrencia y propagación de los incendios forestales.
El Plan Nacional de Incendios Forestales llega a los 157.000 millones, eso es lo que invierte el Gobierno, y si se el aporte privado son 300.000 millones de pesos destinado al combate de incendio forestales.
En resumen, la Región del Biobío gracias a una mayor inversión, una mejor coordinación y una mayor conciencia ciudadana, se espera reducir el impacto de estos eventos y proteger los valiosos recursos naturales de la región.





