* El texto, refrendado por 32 países, señala al opositor Edmundo González Urrutia como el candidato que ganó «la mayoría de votos» en la elección presidencial reciente en Venezuela. El régimen chavista expresó que esa carta, suscrita por «un puñado de satélites» de Washington, no es más que «un acumulado de infamias» para sacarlo del poder. En el documento, refrendado en Nueva York en los márgenes de la semana de Alto Nivel de Naciones Unidas, se señala al opositor González Urrutia como el candidato que ganó «la mayoría de votos» de acuerdo con «las actas electorales disponibles públicamente».
El Gobierno venezolano rechazó la declaración impulsada este jueves por EE.UU., Argentina y Chile, a la que se sumó más de una treintena de delegaciones internacionales, que llama a una resolución de la crisis que vive la nación caribeña tras los comicios de julio, en los que la oposición mayoritaria reivindica el triunfo, a pesar de que Maduro fue proclamado ganador por el ente electoral, vinculado estrechamente con el régimen. En un comunicado, éste expresó que esa carta conjunta, suscrita por «un puñado» de «gobiernos satélites» de Estados Unidos para «atacar al pueblo venezolano», no es más que «un acumulado de infamias, distorsiones y aspiraciones golpistas, cuyo epílogo será, como siempre, un estrepitoso fracaso». Se agrega en el mismo comunicado que «el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, y sus ‘países lacayos’, pretenden ‘invocar la defensa de los derechos humanos del pueblo venezolano mientras lo agreden con medidas coercitivas ilegales y planifican acciones terroristas, para desconocer su voluntad democrática».
Las 32 delegaciones que suscribieron el texto son: Australia, Austria, Bosnia-Herzegovina, Canadá, Costa Rica, Croacia, Argentina, Chile, Dinamarca, República Dominicana, Estonia, la Unión Europea, Alemania, Guatemala, Guyana, Hungría, Irlanda, Italia, Kosovo, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Panamá, Perú, Portugal, Eslovenia, España, Suecia, Ucrania, Reino Unido y Estados Unidos.
Aun cuando Maduro y el régimen chavista de Venezuela no han querido aún mostrar públicamente las actas con los resultados de la elección que supuestamente lo dio como ganador, insistió en que «ya en Venezuela se pronunció el Consejo Nacional Electoral, y su resultado fue ratificado por el Tribunal Supremo de Justicia». Pero el fallo que convalidó la reelección de Maduro, proclamada por el ente comicial, tras casi dos meses de las presidenciales, no ha sido creíble ni para la ONU ni para la Unión Europea ni para la OEA. Sólo lo ha sido para gobiernos de similares características al de Nicolás Maduro como Nicaragua, Cuba, Rusia y Corea del Norte.





