Este sábado 25 de mayo, el Juzgado de Garantía de Valparaíso decretó la medida cautelar de prisión preventiva contra los presuntos responsables de los megaincendios reportados en la Región de Valparaíso, en febrero de 2024. La audiencia se llevó a cabo tras la detención el pasado viernes de Francisco Mondaca Mella, de 22 años, quien se desempeñaba como bombero, y de Franco Pinto, ex funcionario de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
La magistrada Jeanette Oliva, del Juzgado de Garantía de Valparaíso, argumentó que tomó esta medida porque consideró que los imputados son «un peligro para la seguridad de la sociedad». De esta manera se definió un plazo de investigación de seis meses. Los imputados fueron trasladados inmediatamente hacia el centro penitenciario Santiago 1. De acuerdo a lo señalado por la fiscal Claudia Perivancich durante la audiencia, «la acción múltiple de ignición generó un incendio incontrolable o ingobernable, cuyo resultado los imputados no pudieron menos que prever. A consecuencia de su acción se quemaron más de 8 mil hectáreas de vegetación natural protegida, se destruyó el jardín botánico de Viña del Mar y otros centros patrimoniales, y se destruyeron cientos de viviendas, construcciones y vehículos. Y debido a la misma acción del fuego, se produjo la muerte en el contexto del incendio de 137 víctimas».
Asimismo, la Fiscalía dio a conocer durante la audiencia de formalización que uno de los sospechosos habría prendido cuatro focos de incendio, y que los sujetos actuaron con dolo y conocían bien la zona. «Tenemos claro que hay la búsqueda de un bosque o reserva protegida con conocimiento de causa, pero también tenemos claro de que son vecinos que viven en el lugar, en Peñuelas y Placilla. Son sujetos que saben que son centros poblados, conurbaciones. La presencia de personas era evidente», dijo el fiscal Osvaldo Ossandón
Por otra parte, reveló que Mondaca -como bombero- sabía que los siniestros se podrían controlar. Por este motivo «prendió cuatro focos, porque mientras más incendios haya de la misma naturaleza, más difícil es atacarlos todos». Desde la Fiscalía indicaron que «entendemos que es una acción dolosa y no culposa, porque efectivamente tenían los conocimientos, la fecha, el momento, la premeditación, para haber causado un siniestro que fuera de carácter incontrolable y terminara de la manera como terminó».





