La historiadora Ana María Stuven Vattier, docente de la Universidad Católica, recibió este lunes 7 de septiembre el Premio Nacional de Historia 2026. Gran parte de su carrera profesional la ha dedicado a estudiar el papel que la mujer ha desarrollado en la historia de nuestro país.
Stuven ha destacado con importantes publicaciones como «Historia de las mujeres en Chile; Construyendo un Reino de este Mundo: ensayo histórico sobre clericalismo y política en Chile; Salir del Infierno: historias de mujeres y cárcel», y «Feminismo: un concepto necesario para la historia de las mujeres en Chile».
En el año 2000 fundó la Corporación Abriendo Puertas, que trabaja por la reinserción social y laboral de mujeres privadas de libertad. Stuven es periodista de la Universidad de Chile, licenciada en Historia en la Pontificia Universidad Católica de Chile y doctora en Historia por la Universidad de Stanford.
La ministra María Paz Arzola lideró la reunión de discernimiento de este galardón. Destacó que el jurado resolvió otorgar por unanimidad este premio “considerando que su obra ha contribuido a renovar la historia política e intelectual chilena, incorporando dimensiones como religión, orden social, cultura y especialmente el papel de las mujeres en la construcción de la vida pública”.
La secretaria de Estado añadió que el jurado reconoció “su contribución en la formación de muchas generaciones de especialistas que de un modo u otro han continuado también con su agenda intelectual, que se extiende más allá de su propia obra”.
Ana María Stuven agradeció el reconocimiento, señalando que “lo tomo con mucho sentido de la responsabilidad. Las personas que hemos tenido oportunidades, como en mi caso en mi carrera académica, son espacios que a uno le generan una obligación de ser un aporte a la sociedad en la cual uno está inmersa”.
“Creo profundamente en las humanidades y en el sentido social y cultural que tienen las humanidades. Y en ese sentido la historia, la historiografía como disciplina de estudio es también un campo que nos obliga no solo a la investigación histórica rigurosa, sino también a entender que todo pensamiento político, pensamiento intelectual, es un pensamiento que está en contexto. Todavía persisten brechas de género que han ido progresando mucho en las últimas décadas, pero aún hay espacios pendientes donde las mujeres podamos ocupar los espacios de igualdad sustantiva a los cuales aspiramos”, concluyó.





