El Presidente José Antonio Kast, en entrevista concedida a El Diario de Cooperativa, descartó este lunes 31 de agosto retirar del Congreso el proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad presentado hace un par de semanas. Esto pese a críticas formuladas por parlamentarios de la Izquierda y algunos de la derecha, quienes han dicho no estar de acuerdo con el mecanismo que permitiría prorrogar la medida por ocho meses y sin aprobación del Congreso.
Preguntado el Mandatario si retirará la propuesta del trámite legislativo, sostuvo que mantendrá la tramitación, pero se mostró abierto a introducir ajustes durante su discusión en el Parlamento. «No, estamos recién comenzando y creo que el debate que se ha dado es muy interesante. Algunos dicen: ‘se fueron con el tejo pasado’, mientras otros dicen: ‘es inaceptable tantos días’. Yo siempre veo el vaso medio lleno y digo: esto permitió abrir un debate cuando hay cerca de 30, 40 modificaciones constitucionales presentadas de distintas índoles, incluso en estado de excepción», manifestó.
Las críticas al diseño del Ejecutivo radican en los amplios márgenes de acción que entregaría al Presidente de la República, pues se propone por un periodo inicial de 120 días, prorrogable por otros 120 días, sumando un total de 240 días (ocho meses), sin requerir la aprobación del Congreso Nacional. La iniciativa permite al Jefe de Estado suspender o restringir la libertad personal, la de locomoción, de reunión y de asociación, al tiempo que otorga facultades para interceptar, registrar comunicaciones privadas y requisar bienes. Algunos contradictores han calificado la medida como un paso hacia una «democracia iliberal» o una «dictadura constitucional», argumentando que entrega atribuciones superiores a las de otros estados de excepción y debilita los contrapesos institucionales del Parlamento.
Frente a advertencias parlamentarias (desde la izquierda y un sector de la derecha) sobre la falta de votos para aprobar la idea de legislar —como lo expresó la presidenta del Senado, Paulina Núñez (de Renovación Nacional)—, el Jefe de Estado enfatizó que el Gobierno se mantiene abierto a incorporar perfeccionamientos durante el trámite legislativo, pero dijo que la creación del nuevo mecanismo de excepción es un pilar estratégico indispensable para combatir a las bandas de mayor peligrosidad. «El crimen organizado no es hoy el de los delincuentes habituales. Es una especie de Estado paralelo, que funciona con líneas de acción y económicas distintas. Si usted me dice si es renunciable o no, para nosotros no es renunciable, pero entendemos que el debate legislativo puede hacerle modificaciones a cualquiera de las presentaciones que hicimos», recalcó.
Argumentó Kast que «en el mismo articulado se señala que la implementación de estas medidas queda sujeta a una ley orgánica constitucional», y añadió: «Somos un Gobierno que no tiene mayoría parlamentaria; por lo tanto, si alguien dice: ‘presentaron esto para pasar -como dicen en el campo- con camión y carro para ‘pasar máquina’, no es así, porque, insisto, no tenemos mayoría parlamentaria». Y a continuación, desestimó las acusaciones de autoritarismo formuladas por algunos juristas, tildándolas de «caricaturas» y reafirmando su compromiso con el Estado de Derecho.
Concluyó el Presidente José Antonio Kast, sosteniendo: «Siempre cuando uno plantea cosas de manera directa, clara, se puede prestar para caricaturas. Ustedes me conocen: fui parlamentario en dos distritos distintos y en varias ocasiones; mi relación con la ciudadanía y con los medios de comunicación es siempre de diálogo, de discutir, de revisar, de analizar, más allá de que yo pueda ser duro en ciertas expresiones. Ustedes jamás van a ver en mí una actitud autoritaria, negándole el espacio a la prensa; por lo tanto, repito, se da para caricatura».
«Quien me atribuye esa característica tiene que explicar por qué lo dice a partir de mis acciones. Una democracia liberal es respetar el Estado de Derecho, la libertad de prensa, la de expresión y la de enseñanza. Por lo tanto, no hay espacio para que alguien diga que yo podría representar una postura iliberal», añadió Kast, asumiendo además la responsabilidad política de los contenidos del proyecto junto a su gabinete.
«Lo importante aquí es quién la firma y, así como el ministro de Seguridad dice: ‘bueno, yo la firmé’, yo también la firmé (…) Siempre me hago cargo de la responsabilidad política a pesar de que digan: ‘pero por qué se tiene que hacer cargo de esto’… Bueno, porque soy el Presidente de la República y para eso me eligió la ciudadanía: para hacerme responsable», señaló.
Finalmente, aseguró: «Yo esto no lo veo como un paso en falso; lo veo como abrir un debate necesario. Hoy día todo el mundo sabe que presentamos una reforma constitucional y cada parlamentario tendrá que responder frente a lo que quiere o no quiere hacer en el combate al crimen organizado y al terrorismo».





