Rescatistas y residentes buscan con desespero sobrevivientes del movimiento telúrico de magnitud 7,4 en la escala de Richter, que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto. El Presidente, Abelardo De la Espriella, decretó desastre nacional y declaró emergencia económica para hacer frente al sismo más fuerte de la última década en el país. La información oficial señala que ya hay registrados al menos 239 muertos, más de 3.700 heridos y daños materiales cuantiosos y de gravedad. El epicentro del terremoto fue en la zona de San José del Palmar, en la región del Chocó, y fue provocado por la subducción de placas.
Unos 68 mil indígenas afectados
La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) ha monitoreado la afectación que sufrieron las comunidades indígenas por el sismo que golpeó el occidente colombiano el lunes. Según reportó la organización, 46 comunidades y casi 6.000 personas fueron afectadas de forma «muy fuerte». Se estima que 2.581 viviendas sufrieron daños. Enfatizó que los indígenas afectados suman unos 68.000. Cuatro organizaciones, en Caldas, Risaralda, Valle y Chocó, se reportaron «en alerta crítica». En tanto, las senadoras indígenas Sandra Chindoy y Martha Peralta, le han pedido al Gobierno Nacional evaluar los daños que sufrieron las comunidades indígenas y garantizar que están siendo atendidas, al igual que las poblaciones urbanas. «Las comunidades indígenas padecen condiciones de desigualdad histórica, que hoy se profundizan con la tragedia que enfrentan por el terremoto», afirmó Chindoy.





