La planta inició sus operaciones en 1966 procesando 36 mil barriles diarios. Hoy produce el 29% de los combustibles líquidos del territorio nacional y se consolida como un eje estratégico para el comercio energético regional.
Un 29 de julio de 1966 comenzó oficialmente la historia de la Refinería Bío Bío (otrora Petrox). Nacida bajo el impulso estatal para abastecer la creciente demanda energética de la época en un terreno de 200 hectáreas del ex fundo Hualpén Peñuelas, la instalación conmemora hoy 60 años de operación continua convertida en un pilar indispensable para el desarrollo industrial y logístico de la zona centro-sur del país.
Lo que inició hace seis décadas con 250 trabajadores, seis plantas y una capacidad de procesamiento de 36 mil barriles de petróleo al día, hoy opera a una escala significativamente mayor:
- 116 mil barriles diarios procesados.
- Más de 20 unidades productivas en funcionamiento.
- Generación del 29% de los combustibles líquidos consumidos a nivel nacional.
- Un motor de empleo regional que suma a 735 trabajadores propios y a cerca de 1.900 colaboradores contratistas.

Integración regional y visión al 2040
En el marco de este aniversario, las máximas autoridades de la estatal destacaron el valor humano y las metas hacia las próximas décadas:
«Refinería Bío Bío es indispensable para Chile por su historia, resiliencia y el compromiso de su gente. Celebración que va de la mano con el reconocimiento a quienes aseguran la continuidad operacional en sus turnos día a día», enfatizó Cristián Muga, presidente del Directorio de ENAP.
Por su parte, el gerente general de la compañía, Julio Friedmann, apuntó a las metas del Plan 2040:
«Estamos genuinamente comprometidos con hacer de esta refinería la mejor de Latinoamérica. Ese camino se construye con excelencia operacional, seguridad, cumplimiento ambiental y respeto. Contamos con el talento y la disciplina para lograrlo».
Más allá de sus cifras de producción, la planta cumple un rol clave en la seguridad energética del país gracias a su conexión estratégica con el Oleoducto Trasandino y la recepción de gas desde Vaca Muerta (Argentina), articulada directamente con el Terminal Marítimo San Vicente.





