La fiebre del avellano europeo suma un nuevo y potente capítulo en el sur de Chile. La administradora de fondos Toesca AGF oficializó la compra de un paño de 800 hectáreas en el sector de Ñuble Alto, Chillán, donde proyecta vestir de verde al menos 630 hectáreas dedicadas a este fruto seco. La movida, orquestada bajo su fondo Toesca Permanent Crops II, arrancará con faenas en terreno durante el tercer trimestre de este año, apuntando a ver sus primeras cosechas en 2030.
Detrás de este movimiento no hay azar, sino una rigurosa radiografía agronómica. Augusto Rodríguez, socio y head de Farmland en Toesca, detalló que el hallazgo se dio tras un exhaustivo rastreo de mercado:
«Identificamos en Ñuble Alto condiciones excepcionales para levantar un proyecto de avellano europeo del más alto estándar regional», afirmó el ejecutivo tras un riguroso proceso de due diligence.
Para la firma, la zona ya no es una promesa, sino una certeza probada. Matías Guajardo, co-portfolio manager de la división agrícola, enfatizó que los desarrollos de los últimos años confirman que Ñuble posee «atributos hipercompetitivos», siempre que se combinen con ingeniería agronómica de precisión y operaciones de alto nivel.
Un crecimiento explosivo: de nicho a potencia regional
La llegada de Toesca no ocurre en el vacío, sino en medio de una auténtica revolución agrícola. En solo una década, el avellano europeo pasó de ser una prueba piloto a transformarse en el cultivo estrella para más de 150 productores locales.
Las cifras de Agrichile —filial del gigante italiano Ferrero— dibujan con claridad el volumen de este fenómeno:
- 13.500 hectáreas concentradas hoy en la Región de Ñuble.
- 21% del total nacional de superficie de avellanos se ubica en la zona.
- 4.5 veces más terreno que en 2019, cuando apenas se contabilizaban 2.943 hectáreas.
El hito que selló el estatus estratégico de la zona ocurrió en 2024, cuando la propia Agrichile cortó la cinta de su segunda planta procesadora del país en la comuna de Ñiquén.
La mirada del sector: confianza, tecnología y dinamismo comercial
Para los actores locales, el desembarco de un fondo institucional de este calibre es una clara señal de madurez del mercado. Enzo Pandolfi, productor de Chillán Viejo y vicepresidente del Comité del Avellano, catalogó la inversión como un espaldarazo a la industria que Chile ha construido hombro a hombro con Ferrero.
«Es una excelente noticia. Proyectos de esta escala traen valor agregado, ya que incorporan de entrada infraestructura para limpieza y secado. Además, abren la puerta a que surjan nuevos poderes compradores, diversificando la salida de nuestra avellana al mundo», destacó Pandolfi, recordando que la clave para sostener este éxito será resguardar la alta reputación de calidad que el producto chileno ya ostenta en el extranjero.
El dirigente también puso sobre la mesa dos desafíos del gremio: la urgencia de actualizar los catastros oficiales (hoy con cierto desfase en las cifras de Odepa) y la lectura del momento económico. Aunque el reciente boom de precios ha acelerado el ritmo de nuevas plantaciones, Pandolfi advierte que el sector debe prepararse con pragmatismo para un ciclo de precios tendiente a la normalización en los próximos años.
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