Frente a la amenaza global del agotamiento del fósforo —un mineral clave para la producción de alimentos que podría escasear en los próximos 50 años—, la Universidad San Sebastián (USS) desde Concepción lidera una innovación clave para la seguridad alimentaria de Chile. A través de un proyecto Fondef financiado por la ANID, un equipo de investigadores avanza en la creación de un biofertilizante de fósforo recuperado directamente desde plantas de tratamiento de aguas servidas.
La iniciativa, titulada “Producción de bioestruvita como fertilizante de fósforo a partir de plantas de tratamiento de aguas servidas”, es encabezada por los doctores Iván Ñancucheo y Marco Alsina, de la Facultad de Ingeniería. El proyecto consolida una alianza estratégica con la empresa ESSBIO para convertir los residuos urbanos en recursos de alto valor económico y ambiental.
Respuestas locales a una crisis global
El impacto de este desarrollo es crítico para el agro nacional. Actualmente, Chile importa el 100% de los fertilizantes fosfatados, un mercado resentido por un alza sostenida de precios desde 2021.
Para el Dr. Iván Ñancucheo, director del proyecto, este hito valida años de trabajo en biotecnología ambiental:
“Este logro demuestra la capacidad de nuestro equipo para generar investigación aplicada desde regiones, competir en convocatorias nacionales altamente exigentes y aportar soluciones concretas a desafíos vinculados con la economía circular y la sostenibilidad del país”.
Por su parte, el Dr. Bernabé Rivas, vicerrector adjunto de Investigación y Doctorados de la USS, destacó el valor institucional de la adjudicación, señalando que el proyecto no solo aporta innovación y conocimiento a la sociedad, sino que también enriquece directamente la formación de nuevos profesionales en la región.
Sinergia perfecta: Aguas servidas y minería de litio
El núcleo innovador de la investigación radica en su fórmula, que conecta dos industrias aparentemente opuestas bajo los principios de la economía circular:
- Consorcio microbiano nativo: Utiliza bacterias aisladas por los científicos de la USS desde las propias plantas de ESSBIO.
- Bischofita: Incorpora este residuo derivado de la minería del litio como fuente esencial de magnesio para estabilizar el compuesto.
Al fusionar estos elementos, el proyecto no solo genera una alternativa sustentable para la agricultura, sino que mitiga la dependencia de los mercados extranjeros y abre una nueva ventana de gestión para los residuos industriales del país. Con este paso, la USS se posiciona en la vanguardia de la investigación aplicada, demostrando que la ciencia hecha en regiones tiene el potencial de responder a grandes desafíos globales.
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