Gerente comercial de Sociedad e Inversiones: «Se viene el fin de las transferencias manuales»

«Durante años, las transferencias bancarias fueron la solución más utilizada para realizar pagos entre personas, empresas e instituciones. Sin embargo, un proceso que parecía suficiente para la realidad de hace una década hoy comienza a mostrar sus limitaciones frente a las nuevas exigencias de inmediatez, trazabilidad y eficiencia que demanda la economía digital». El comentario es de Rodrigo Cornejo, gerente comercial y socio de Otrospagos.com, quien agrega que la transformación ya está en marcha.

Manifiesta que «cada vez más organizaciones están dejando atrás los procesos manuales para adoptar herramientas que automatizan y simplifican la recaudación. Entre ellas, los botones de pago se han consolidado como una de las soluciones con mayor crecimiento en Chile, permitiendo cobrar de manera simple a través de un enlace, un sitio web, un correo electrónico o incluso un mensaje enviado por WhatsApp. Este cambio responde a una realidad evidente: las personas esperan resolver sus pagos de forma rápida, segura y desde cualquier lugar. En un contexto donde gran parte de las actividades cotidianas ya se realizan desde el teléfono móvil, resulta cada vez menos razonable exigir que alguien copie datos bancarios, ingrese montos manualmente, envíe comprobantes y espere validaciones posteriores para completar una transacción».

Según Cornejo, las transferencias manuales no sólo generan fricciones para quienes pagan. También representan una carga operativa significativa para quienes cobran. Revisar comprobantes, identificar depósitos, conciliar pagos y gestionar errores consume tiempo y recursos que podrían destinarse a tareas de mayor valor para las organizaciones. Enfatiza que «los botones de pago permiten eliminar gran parte de esa complejidad. Cada transacción queda registrada digitalmente, existe trazabilidad de las operaciones y se reduce considerablemente el riesgo de errores asociados a montos incorrectos, transferencias a cuentas equivocadas o problemas en la identificación del pago realizado».

Sin embargo, sostiene que «quizás el avance más relevante está ocurriendo en el ámbito de los pagos recurrentes». Dice que «los arriendos, colegiaturas, seguros, gastos comunes, suscripciones y mensualidades son ejemplos de obligaciones que se repiten periódicamente, y que históricamente han dependido de recordatorios, gestiones manuales y una constante supervisión administrativa. La incorporación de botones de pago recurrente está cambiando esa realidad. Estas herramientas permiten simplificar el cumplimiento de obligaciones periódicas y reducir los atrasos derivados de olvidos o dificultades operativas. En muchos casos, la morosidad no responde a una falta de voluntad de pago, sino a la complejidad de administrar múltiples compromisos con distintas fechas y canales de cobro».

Enseguida señala el especialista que «lo interesante es que esta transformación ya no está limitada a grandes empresas o instituciones financieras. Hoy vemos cómo comunidades residenciales, colegios, inmobiliarias, empresas de servicios y organizaciones de distintos tamaños están migrando hacia modelos de recaudación digital que antes parecían reservados para actores con mayores recursos tecnológicos. Otro factor determinante es la seguridad. Los pagos digitales modernos operan sobre plataformas que incorporan trazabilidad, validación de transacciones y estándares de seguridad diseñados específicamente para la industria de medios de pago. Esto reduce la necesidad de compartir comprobantes por canales informales o exponer información sensible durante el proceso».

Y advierte, finalmente, que «estamos frente a una evolución natural de la forma en que las organizaciones gestionan sus ingresos. Así como la banca digital reemplazó progresivamente las visitas a las sucursales, los botones de pago están comenzando a reemplazar las transferencias manuales como mecanismo principal de recaudación. La pregunta ya no es si las organizaciones deben digitalizar sus cobros. El verdadero desafío es cómo construir procesos de recaudación más eficientes, seguros y simples para quienes pagan y para quienes reciben esos pagos. Todo indica que la próxima etapa de la transformación digital no estará centrada únicamente en vender más, sino en cobrar mejor. Y en ese escenario, las transferencias manuales parecen tener cada vez menos espacio».

sdtoto sdtoto slotgacor sdtoto slotgacor slotgacor