Carta al Director: Inflación persistente

De Boris Pastén
Director de Ingeniería en Negocios Internacionales UNAB

El IPC de abril confirmó que la inflación seguirá presente por más tiempo del que se esperaba hace algunos meses. El alza de 1,3%, aunque menor a las proyecciones más pesimistas, evidencia que la convergencia inflacionaria será más lenta y continuará afectando el costo de vida de las familias.

Para mayo, resulta plausible proyectar un IPC cercano a 0,5%, acompañado de presiones estacionales en alimentos como tomates, lechugas y algunas frutas de invierno. Si bien los combustibles continúan influyendo sobre costos de transporte y distribución, parte importante del efecto inicial del petróleo ya se habría reflejado en abril. Bajo este escenario, la inflación a 12 meses podría mantenerse en torno a 4,5% hacia fines de año.

El escenario más probable sigue siendo una TPM estable en 4,5% durante los próximos meses. Sin embargo, la Reunión de Política Monetaria de junio estará fuertemente marcada por la evolución del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel y sus efectos sobre energía, petróleo y expectativas inflacionarias. Si el conflicto se intensifica, podría comenzar a incorporarse la posibilidad de un alza de 25 puntos base durante la segunda mitad del año.

Más que un problema puntual, el actual escenario refleja cómo la incertidumbre internacional continúa condicionando las proyecciones económicas de Chile y afectando directamente las expectativas de hogares y empresas.