* Proyecto de investigación “Editorialidad independiente en el Biobío: Órbitas Discontinuas”, accionó talleres en la escuela Almirante Patricio Lynch y el liceo Pencopolitano en un contexto de post catástrofe tras los incendios forestales del verano.
Dos jornadas consecutivas movilizaron la enseñanza editorial entre la comunidad educativa de Penco vinculando a cursos de básica y media con las prácticas de ecoedición investigadas por “Editorialidad independiente en el Biobío: Órbitas Discontinuas”, de los expertos en literatura latinoamericana, Gloria Sepúlveda y Juan Herrera. Esta iniciativa seleccionada y financiada por el Fondo del Libro y la Lectura exploró, además, escenarios de bibliodiversidad, género e inclusión de 1990 a 2024; la que culminará con una publicación el segundo semestre de 2026.

La responsable del proyecto, Gloria Sepúlveda, sostuvo que se construyó un ecolibro mediante folios, “el que luego se va a unir a otros folios pegándolos en un lomo. Cada establecimiento visitado va a tener su propio ejemplar hecho con materiales reciclados por los estudiantes”. Sobre escoger comunidades educativas de Lirquén (séptimo y octavo básico) y Penco (de primero a cuarto medio), precisó: “Nos interesó porque han pasado por procesos recientes complicados (siniestros causados por los incendios forestales del pasado enero). Hacer los talleres con más de 60 estudiantes da un espacio de juego y creación, experimentando a través del arte el procesamiento de emociones que enfrentaron en tiempo reciente”.
Edición consciente
Hasta Lirquén, escuela Almirante Patricio Lynch y, en Penco, liceo Pencopolitano, llegó el equipo del taller de ecoedición integrado por Gloria Sepúlveda y Juan Herrera, junto a las alumnas de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Belén Rodríguez y Francisca Pardo, quienes también son parte en la UCSC del “Semillero de Investigación Editorialismo y Literatura del Biobío” dirigido por el académico, Eduardo Aguayo. En ambas sesiones los participantes conocieron y ocuparon las técnicas literarias de la écfrasis griega y el Quebrantahuesos chileno de Nicanor Parra y Alejandro Jodorowsky, reutilizándose materiales en desuso a los que dieron “una segunda vida”.
“Es divertido sacar el ser artístico que uno tiene dentro, compartir los materiales, buscar información de varios lugares y dibujos. Es ‘bacán’ hacer libros, crear tus propias cosas”, dijo Alonso Garrido, séptimo básico de la escuela lirquenina. Por su parte, la directora, Sandra Susperreguy, valoró la implementación, “veo que interactúan, se motivan, ayudan y colaboran, muy bien”. En tanto, la monitora, Francisca Pardo, expresó que hubo lectura y selección de recursos, “imágenes y palabras que tuvieran relación con sus ideas, lográndose concretar lo que ellos tenían en mente. Utilizaron revistas, papel lustre y retazos de ropa”. En el liceo Pencopolitano se desarrolló la segunda intervención tras la primera en la escuela Almirante Patricio Lynch de Lirquén. En Penco, de segundo medio, Alison Riquelme comentó sobre lo novedoso de la metodología ocupada, “que pudiéramos hacer un collage en base a lo que nosotros nos gusta y creemos interesante”.
En sala la monitora, Belén Rodríguez, describió sobre el taller. “Tuvieron la libertad de usar una técnica y llevar a cabo ideas abstractas, utilizando cartón, revistas, diarios y retazos de tela para darles ‘una segunda vida’”. Finalmente, el coinvestigador del estudio “Editorialidad independiente en el Biobío: Órbitas Discontinuas”, Juan Herrera, resaltó en el liceo Pencopolitano: “La idea es formar estudiantes conscientes del cambio climático, manejo de los recursos y huella de carbono; una serie de prácticas para vivir más en este mundo, proyectando hacia el futuro a las nuevas generaciones”. (Álvaro Muñoz, periodista).





