En un movimiento estratégico para mitigar el impacto económico en los hogares chilenos, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) instruyó este viernes a las empresas distribuidoras postergar el incremento en las tarifas eléctricas, el cual originalmente estaba previsto para este mes de abril.
La medida, que desplaza el ajuste tarifario hasta el mes de julio, surge como respuesta a la presión inflacionaria y al encarecimiento de los combustibles que afecta al país. Según explicaron desde el Ministerio de Energía, la decisión busca proteger el presupuesto de las familias en un momento de especial vulnerabilidad económica.
Un respiro para la ciudadanía
La ministra de Energía, Ximena Rincón, destacó que esta postergación es el resultado de un consenso entre parlamentarios y las propias empresas distribuidoras.
«Las cuentas de la luz no subirán en abril, lo que representa una noticia positiva y directa para la ciudadanía. Como Ministerio, nuestra prioridad es diseñar una fórmula que permita cumplir con las obligaciones del sistema eléctrico sin que esto golpee de forma abrupta el bolsillo de los hogares», enfatizó la secretaria de Estado.
El origen de la deuda
Por su parte, el subsecretario Hugo Briones fue claro al señalar que, aunque existe una deuda pendiente por reliquidaciones tarifarias asociadas al Valor Agregado de Distribución (VAD), el contexto actual impide iniciar los cobros de inmediato.
- Plazo clave: El recálculo de la deuda se traslada a julio de este año.
- Búsqueda de soluciones: El Ejecutivo se encuentra trabajando en un mecanismo de pago que sea sostenible y menos doloroso para los usuarios.
- Contexto político: Briones subrayó que este es un «problema heredado» de la administración anterior, el cual esperan resolver definitivamente antes de que venza el nuevo plazo.
Con esta instrucción, el Gobierno busca ganar tiempo para estructurar un proceso de normalización tarifaria que no profundice las dificultades económicas que hoy enfrentan miles de familias a lo largo del país.
EO





