Licitación San Vicente 2030-2059: Puertos de Talcahuano inicia la ruta hacia una nueva era portuaria

Con la mirada puesta en las próximas tres décadas, la empresa estatal Puertos de Talcahuano ha dado un paso decisivo para el futuro del comercio exterior en el Biobío. La compañía ingresó formalmente ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) su propuesta de bases de licitación para la concesión del Terminal Marítimo San Vicente, un proceso clave que definirá la operación del puerto entre los años 2030 y 2059.

Este hito es el resultado de una hoja de ruta técnica iniciada en 2024, que incluyó estudios de demanda, asesorías de ingeniería y levantamientos ambientales para diseñar un puerto que no solo sea eficiente, sino también sostenible y moderno.

El cronograma de la concesión

Bajo un esquema de monoperador por 30 años, la estrategia busca asegurar un socio que asuma obras obligatorias de infraestructura. El calendario trazado es claro:

  • 2026-2027: Obtención del pronunciamiento del TDLC.
  • 2028: Lanzamiento de la licitación pública internacional.
  • 2029: Adjudicación al futuro operador para iniciar funciones en 2030.

Un ecosistema logístico inteligente: Más allá del muelle

El proyecto no se limita a la infraestructura portuaria; Puertos de Talcahuano está liderando una transformación integral del entorno para mejorar la convivencia con la ciudad y la eficiencia del transporte:

  1. Zona de Regulación de Frecuencia (Antepuerto): Durante este año entrará en operación un recinto cerrado con seguridad y servicios, diseñado para que los transportistas esperen su turno de ingreso de forma digna, segura y expedita.
  2. Impulso Ferroviario: Se avanza en la automatización de cruces entre el puerto y la estación El Arenal, junto al inicio del estudio de prefactibilidad del Acceso Norte Ferroviario a Concepción, un anhelo histórico para la zona.
  3. Vanguardia Digital: La portuaria ya es protagonista en la transformación digital del sector, participando en el piloto de la Ventanilla Única Marítima (Vumar) y el desarrollo de un sistema avanzado de predicción de oleaje.

Ciudad y Puerto: Un diálogo necesario

Uno de los pilares de esta nueva licitación es la validación social. El proyecto fue compartido anticipadamente con vecinos, autoridades y el sector privado, consolidando una propuesta «sólida e innovadora».

A esto se suman proyectos estratégicos de conectividad terrestre, como la extensión de la Ruta Interportuaria, que se encuentra en la etapa final para obtener su resolución favorable (RS), lo que permitirá descongestionar las vías urbanas de Talcahuano y agilizar el flujo de carga.

Gracias al trabajo colaborativo dentro de la Comunidad Logística (Comlog), San Vicente se prepara para ser, a partir de 2030, un terminal de clase mundial que lidere la eficiencia portuaria en el sur de Chile.

SOJ