La economía chilena ha comenzado el 2026 con un «balde de agua fría». Contra todos los pronósticos de los expertos, que situaban el crecimiento entre un 1% y un 1,5%, el Banco Central informó que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de enero registró una sorpresiva caída del 0,1%.
Este resultado no solo descoloca al mercado, sino que se convierte en el peor registro de la actividad desde junio de 2024, cortando una racha de expectativas optimistas que no lograron materializarse en el arranque del año.
La industria arrastra el indicador
El principal responsable de este número negativo fue la producción de bienes, que sufrió un retroceso anual del 1,5%. Según el instituto emisor, este pilar de la economía cayó en todos sus componentes, anotando además una contracción del 0,7% respecto al mes anterior.
| Actividad Económica | Variación Anual (Enero) | Factor Clave |
| Producción de Bienes | -1,5% | Caída generalizada en todos sus componentes. |
| Comercio | +0,4% | Impulsado por ventas minoristas y automotrices. |
| Servicios | +1,4% | Sostenido por servicios personales, especialmente Salud. |
Ajustes y estacionalidad: Un crecimiento marginal
A pesar de la caída en la cifra bruta, la serie desestacionalizada logró mantenerse a flote con un aumento del 0,2% respecto a diciembre, situando la variación en doce meses en un modesto 0,5%. Cabe destacar que enero de 2026 contó con un día hábil menos que el mismo mes del año anterior, un factor técnico que incidió en la medición.
Por su parte, el Imacec no minero mostró un estancamiento total (0,0%) en términos anuales, lo que evidencia que la economía fuera del sector extractivo sigue buscando un motor de impulso real.
El análisis: Servicios al rescate, Comercio en pausa
Si bien los Servicios crecieron un 1,4%, impulsados por el desempeño en Salud, el Comercio mostró señales de agotamiento. Aunque el segmento minorista y automotor anotó números verdes, la caída del comercio mayorista neutralizó el avance, llevando al sector a una contracción del 0,1% en términos desestacionalizados frente al mes anterior.
Este escenario deja a los analistas en una posición de cautela extrema, pues el crecimiento proyectado del 2,6% para el cierre de año ahora depende de una recuperación mucho más agresiva en los meses venideros.
SOJ





