Con el reloj en contra y la sombra de las primeras lluvias acechando, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, lanzó un enérgico llamado al Palacio de La Moneda. La solicitud es clara y urgente: extender por 30 días adicionales el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe, cuya vigencia expira este miércoles 18 de febrero.
Para la máxima autoridad comunal, el fin de la medida no es solo un trámite administrativo, sino un riesgo directo para la seguridad y la dignidad de las 1.250 familias que hoy se encuentran sin un techo tras los incendios de enero.
Los tres pilares de la urgencia
El alcalde Vera fundamentó su petición en tres ejes que considera «innegociables» para la estabilidad de sectores críticos como Lirquén y Ríos de Chile:
- Seguridad y Control Territorial: La prórroga permitiría mantener el despliegue militar y el toque de queda acotado, herramientas vitales para resguardar los terrenos siniestrados y prevenir ocupaciones irregulares o delitos en las zonas de mayor vulnerabilidad.
- Agilidad frente a la Burocracia: Bajo el Estado de Catástrofe, el municipio y los organismos públicos pueden gestionar recursos y subsidios de emergencia sin los tiempos asfixiantes de la administración regular.
- Carrera contra el Clima: «Más de 1.250 familias hoy no tienen dónde pasar el invierno», enfatizó el edil, señalando que el fin de la excepción frenaría la respuesta rápida en soluciones habitacionales temporales y definitivas.
La voz de los barrios: «Necesitamos seguridad para reconstruir»
La incertidumbre no solo habita en la alcaldía, sino también en las juntas de vecinos. Alexandra Acuña, presidenta de la Junta de Vecinos de Ríos de Chile, se sumó al emplazamiento al Presidente Gabriel Boric.
«Necesitamos estar seguros en nuestros lugares. Hacemos un llamado para que se firme esto lo antes posible y nos den certezas sobre la extensión de los bonos de emergencia y el bono de acogida hasta abril», expresó la dirigente vecinal.
Un mandato de humanidad
Desde el municipio insisten en que las condiciones que dieron origen a la emergencia aún persisten. El daño psicológico, sanitario y económico en Penco y Lirquén requiere que el Gobierno mantenga la flexibilidad administrativa que solo el Estado de Excepción otorga.
La moneda está ahora en el aire, y la comunidad de Penco espera que la firma en Santiago llegue antes de que el miércoles a medianoche termine la protección especial que hoy los sostiene.
SOJ





