El Lago Villarrica —o Mallolafken, en la voz de su tierra— atraviesa un momento crítico. Tras casi una década de diagnósticos sobre el exceso de fósforo y clorofila que asfixia sus aguas, la ciencia y la comunidad han decidido dejar de ser espectadores para convertirse en protagonistas de su sanación.
Bajo el liderazgo del Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC) y con el respaldo del Ministerio de Ciencia, nace una iniciativa que busca transformar la preocupación ciudadana en acción directa. No se trata solo de un plan de descontaminación que entrará en vigencia este marzo; se trata de una invitación a «sentir» el lago para aprender a protegerlo.
Un viaje a las profundidades (sin mojarse)
La pieza central de este proyecto es una experiencia de Ciencia Pública que parece sacada del futuro: un domo inmersivo. Esta estructura, que se instalará en la Costanera de Villarrica y otros puntos estratégicos, permitirá a locales y turistas sumergirse en una narrativa multimedia.
- Experiencia Sensorial: Proyecciones digitales en 360° mostrarán el ecosistema del lago como un sistema vivo y conectado.
- Ciencia Ciudadana: Estaciones de sensibilización y puntos de monitoreo invitarán a los vecinos a convertirse en «vigilantes» de sus riberas y afluentes.
- Acceso Universal: Un espacio gratuito y familiar diseñado para que la reflexión se convierta en entretención.
«Entender por qué llegamos a este punto y saber qué podemos hacer es una inquietud que nos cruza a todos como habitantes de este territorio», explica Martín Bascopé, investigador de CEDEL UC y líder del equipo.
Una alianza por el patrimonio azul
Este esfuerzo no es solitario. El proyecto es un tejido de voluntades que une a la Municipalidad de Villarrica, la SEREMI de Ciencias y Medio Ambiente, y organizaciones civiles como Vigilantes del Lago y Aguas Libres. Incluso la tecnología acústica se hace presente a través del proyecto Soundlapse de la Universidad Austral.
Para Francisco Quesada, director de Aseo y Ornato municipal, esta alianza con la UC es clave para poner en valor el patrimonio local y el humedal urbano de la ciudad, fortaleciendo el uso de los espacios públicos con un propósito mayor.
Coordenadas del cambio
El SEREMI de Ciencias, Cristian Peralta, destacó la robustez de esta iniciativa, siendo una de las 10 seleccionadas en la región por su capacidad de articular a la academia, el gobierno y la sociedad civil.
¿Cuándo vivir la experiencia? El domo abrirá sus puertas en julio de 2026 y permanecerá operativo hasta mediados de octubre. Tras su paso por la costanera, la exhibición itinerante continuará su labor educativa, llevando el mensaje de urgencia y esperanza por toda la cuenca.
Siete años después de ser declarado zona saturada, el Villarrica finalmente encuentra en la tecnología y en su gente el pulso necesario para volver a respirar.
SOJ





