A solo horas de que expire el Tratado Nuevo START, el primer pontífice estadounidense de la historia instó a Washington y Moscú a renovar el control de armas, advirtiendo que el fin del pacto amenaza con desatar una peligrosa competencia armamentística global.
En un mundo que contiene el aliento ante la posible expiración del último muro de contención nuclear, el Papa León XIV utilizó su audiencia semanal en el Vaticano para lanzar un SOS diplomático. Con la sombra del tratado Nuevo START a punto de desvanecerse mañana jueves, el Pontífice calificó como «más urgente que nunca» el abandono de la política del terror por una ética de responsabilidad compartida.
El último bastión del control atómico
El tratado, firmado en 2010, no es un simple papel; es la métrica que mantiene a raya a los arsenales más grandes del planeta. Sus límites son estrictos:
- 1.550 ojivas estratégicas desplegadas.
- 800 lanzadores y bombarderos pesados.
Si el acuerdo expira sin una prórroga o un sucesor, Estados Unidos y Rusia quedarían, por primera vez en décadas, sin un marco jurídico que supervise, limite y controle sus capacidades de destrucción masiva.
Un juego de ajedrez entre potencias
A pesar de la urgencia del Vaticano, el panorama en las capitales del poder es de una tensa espera:
- Desde el Kremlin: El portavoz Dmitri Peskov advirtió que el mundo entra en una fase «extremadamente peligrosa». Moscú propuso una prórroga de un año, pero asegura no haber recibido respuesta formal de la Casa Blanca.
- Desde Washington: Aunque el presidente Donald Trump calificó la prórroga como «una buena idea» en septiembre, la falta de avances concretos mantiene el reloj en marcha hacia el vencimiento de este jueves.
«Hago un llamamiento urgente a no dejar caer este instrumento sin garantizarle un seguimiento eficaz. Eviten una nueva carrera armamentística que amenazaría la paz entre las naciones», sentenció León XIV ante los fieles en San Pedro.
El factor Irán: Un rayo de esperanza
En medio de la tensión por el Nuevo START, una pequeña ventana de diálogo parece abrirse. Según fuentes diplomáticas citadas durante la jornada, Irán y Estados Unidos podrían retomar sus conversaciones nucleares en los próximos días, lo que inyectaría una cuota de distensión en un tablero internacional que hoy parece al borde de la ruptura.
El mundo aguarda ahora el movimiento final. Sin el tratado, la «lógica del miedo» denunciada por el Papa podría convertirse en la única regla de un juego donde nadie sale victorioso.
SOJ





