La futura Primera Dama, María Pía Adriasola, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, el presidente de El Salvador Nayib Bukele y su esposa, Gabriela Rodríguez.
En el marco de su gira por América Latina y el Caribe, el Presidente electo de Chile, José Antonio Kast, protagonizó una de las visitas más simbólicas de su periplo internacional al reunirse con el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele. El encuentro, marcado por el protocolo y los honores correspondientes en el Palacio Presidencial, tuvo como eje central el intercambio de estrategias en la lucha contra el crimen organizado y la crisis de seguridad que afecta a la región.
Kast no llegó solo a la cita. Lo acompañaron figuras clave de su próximo gabinete: Trinidad Steinert, futura ministra de Seguridad, y Francisco Pérez Mackenna, próximo canciller, señalando la prioridad que tendrá la cooperación internacional en materia judicial y de defensa para la nueva administración chilena.
El paso por el CECOT: Observando el modelo salvadoreño
Previo a la cumbre en el palacio de gobierno, el Presidente electo realizó una visita técnica al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel que se ha convertido en el emblema de la política de seguridad de Bukele. Kast recorrió las instalaciones, conociendo de cerca los rigurosos sistemas de videovigilancia y escáneres de alta tecnología que custodian a los miembros de las pandillas recluidos bajo el estado de excepción.
A pesar de la expectación mediática, Kast fue cauteloso respecto a la implementación de estas medidas en suelo nacional. Si bien destacó que la instancia es fundamental para «aprender de las experiencias de otros países frente al flagelo de la criminalidad organizada», enfatizó que el modelo salvadoreño —cuestionado por diversas organizaciones de derechos humanos— «no necesariamente» será replicado de forma literal en Chile, adaptando cualquier aprendizaje a la realidad y marco jurídico local.
Diplomacia y gestos oficiales
La jornada también tuvo un componente protocolar relevante. El Mandatario electo asistió junto a la futura Primera Dama, María Pía Adriasola, siendo recibidos por el presidente Bukele y su esposa, Gabriela Rodríguez.
Este encuentro bilateral busca no solo fortalecer los lazos diplomáticos entre Santiago y San Salvador, sino también posicionar a Chile en una red de colaboración regional frente a delitos transnacionales, narcotráfico y control carcelario, temas que se perfilan como los mayores desafíos del próximo gobierno.
Puntos clave de la visita:
- Foco Estratégico: Intercambio de inteligencia y modelos de gestión penitenciaria.
- Delegación de Alto Nivel: Participación de los futuros ministros de Seguridad y Relaciones Exteriores.
- Postura Política: Análisis de la eficacia del «Plan Control Territorial» sin comprometer la autonomía del modelo de seguridad chileno.
SOJ





