El colapso del MCC: ¿Crónica de un «limbo sanitario» anunciado para la clase media?. Columna de Renato Medina


El reciente análisis del Dr. Luis Castillo, «Fonasa: señales de alerta que no se quieren leer», pone el dedo en una llaga que amenaza con gangrenar el sistema: el fracaso de la licitación del Modelo de Cobertura Complementaria (MCC). Este mecanismo no era un detalle administrativo; era la promesa del Gobierno para evitar que la migración forzada desde las Isapres terminara en una pérdida dramática de cobertura. Hoy, esa promesa se desmorona.

Si el MCC no ve la luz, la clase media quedará atrapada en un limbo sanitario: aportando a un sistema público saturado, pero obligada a un gasto de bolsillo insostenible para acceder a la salud privada que valora. Actualmente, ya superamos el promedio de la OCDE en gasto directo; el fracaso de esta licitación es, en esencia, el colapso del plan de contención estatal.

El desinterés del mercado: ¿Un cheque en blanco?

Las aseguradoras no han huido por azar, sino por la ausencia de mecanismos modernos de gestión. ¿Qué sucede con el pago por GRD (Grupos Relacionados por Diagnóstico)? Al analizar los indicadores que imparto en mis cátedras universitarias —como el índice funcional, el IEMA o el Case mix— las sorpresas abundan: recintos que se dicen de «alta complejidad» ni siquiera alcanzan el promedio de la industria.

Bajo el diseño actual, el MCC es una invitación a los privados a pagar la cuenta, pero con la prohibición de revisar el consumo. Es un cheque en blanco que nadie está dispuesto a firmar. Recurrir al trato directo, como sugiere el Dr. Castillo, solo añade dudas sobre la probidad y transparencia del proceso; es, coloquialmente, «echarle un pelo más a la sopa».

La fábula del compromiso y la realidad del sistema

Para entender la reticencia de la industria, basta mirar la dinámica de crecimiento del sistema y la vieja fábula de la gallina y el chanchito. Ante un plato de huevos con jamón, la gallina (el Estado) está involucrada, pero el chanchito (las aseguradoras) está comprometido, pues entrega su propia piel en el proceso. El diseño actual exige un sacrificio financiero total a los privados, pero les niega las herramientas de auditoría médica y gestión para sobrevivir al intento.

La solución es un esquema de riesgos compartidos: que el Estado asuma parte de la siniestralidad catastrófica, que se establezcan bandas de precios y que todos, sentados a la mesa, paguemos en la proporción que nos corresponde.


Figura de Análisis: Dimensiones de Crecimiento y Gestión de Costos

Basado en el modelo expuesto en el texto, así se estructura la figura del sistema de salud actual:

Dimensión de CrecimientoFactores de PresiónIndicadores de Gestión Requeridos
Crecimiento de UsuariosMigración forzada desde Isapres al sistema público (FONASA).Tasa de adscripción al MCC y Gasto de Bolsillo (OCDE).
Crecimiento de ServiciosIncorporación de nuevas tecnologías de mayor costo.Case Mix (Complejidad de la casuística tratada).
Eficiencia OperativaDesempeño de prestadores públicos vs. promedio industria.IEMA (Índice de Estancia Media Ajustado) e Índice Funcional.
Sostenibilidad FinancieraSiniestralidad y falta de contención de costos.GRD (Grupos Relacionados por Diagnóstico) y Auditoría Médica.
Compromiso de ActoresEstado (Involucrado) vs. Aseguradores (Comprometidos).Esquema de Riesgos Compartidos y Bandas de Precios.

Renato Medina
Ex Director Administrativo
Servicio Salud Concepción