La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados se convirtió hoy en el escenario de un complejo examen para Televisión Nacional de Chile. Sobre la mesa, una propuesta ambiciosa: un fondo patrimonial de US$ 30 millones diseñado para que sus rentabilidades den oxígeno a la señal estatal. Sin embargo, los números rojos y la falta de una hoja de ruta clara levantaron un muro de escepticismo entre los legisladores.
Las cifras del déficit: Una leve mejora en un mar de pérdidas
Claudio Alarcón, gerente de finanzas de TVN, fue el encargado de ponerle cifras a la crisis. Según el ejecutivo, las pérdidas operacionales para 2025 se estiman en $5.298 millones. Aunque el dato refleja un avance respecto a los $7.338 millones de 2024, el panorama completo es desolador: al sumar los costos post-Ebitda y la operación de NTV (la señal infantil), el déficit total escala hasta los $15.156 millones.
Alarcón defendió estas pérdidas calificándolas como el costo de la «misión pública». Según su análisis, el desbalance financiero se explica por actividades sociales que no rinden frutos económicos pero que son esenciales:
- La red de centros regionales.
- La señal internacional TV Chile.
- El resguardo del archivo histórico y la red de distribución con mayor cobertura del país.
El «cheque en blanco» bajo sospecha
La respuesta de los parlamentarios no se hizo esperar. La crítica fue transversal: ¿Dónde está el plan de negocios?
El diputado Carlos Bianchi lideró la ofensiva, cuestionando la urgencia del aporte estatal si el canal ya cuenta con recursos para operar durante 2026. “Dudo que haya un plan de negocios; no se nos ha mostrado. Necesitamos certeza de que este dinero tendrá un impacto distinto a solo mantener el statu quo”.
Desde la oposición, el diputado Jorge Alessandri (UDI) elevó el tono al plantear el costo de oportunidad: “Hacerle un cheque a TVN significa quitárselo a alguien más: a la reconstrucción, a los hospitales o a las listas de espera”. Por su parte, Miguel Mellado y Frank Sauerbaum (RN) exigieron proyecciones concretas sobre cómo el canal pretende, de una vez por todas, dejar de perder dinero.
¿IA para rescatar la pantalla?
Ante la presión, Alarcón admitió que este proyecto “no es una bala de plata” para todos los males de la estación. Reveló que durante 2025 se ha trabajado en la modernización, incluyendo proyectos de Inteligencia Artificial y nuevos formatos como la ficción vertical para dispositivos móviles.
No obstante, el ejecutivo lanzó la pelota de vuelta a la cancha política: la transformación de fondo no depende solo de la administración, sino de una definición mayor sobre qué modelo de televisión pública quiere —y está dispuesto a financiar— el Estado de Chile.
SOJ





