Bajo un estricto despliegue de seguridad, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Cañete dio inicio hoy a uno de los procesos judiciales más estremecedores de la última década en la Región del Biobío. En el banquillo de los acusados se encuentran los hermanos Felipe, Yeferson y Tomás Antihuén Santi, junto a Nicolás Rivas Paillao, señalados como los autores de la emboscada y posterior ejecución de los suboficiales de Carabineros Carlos Cisternas, Sergio Arévalo y Misael Vidal.
Una emboscada planificada: Los detalles de la barbarie
La investigación, liderada por la Fiscalía de La Araucanía y el OS-9, reconstruye una noche de terror ocurrida el 27 de abril de 2024. Según el Ministerio Público, los acusados —vinculados inicialmente a la orgánica Resistencia Mapuche Lafkenche (RML)— planificaron minuciosamente el ataque bajo una lógica de crimen organizado.
Los uniformados fueron emboscados en el sector de Antiquina mientras realizaban el control de una medida cautelar. La acusación describe un escenario de crueldad extrema: los policías fueron despojados de su equipamiento, obligados a arrodillarse y ejecutados con sus propias armas de servicio. Posteriormente, sus cuerpos fueron trasladados en la camioneta institucional hasta la ruta P-70, donde fueron rociados con combustible y quemados.
Las penas: El máximo rigor de la ley
El fiscal regional Roberto Garrido fue tajante al abrir el proceso, confirmando que la evidencia recopilada apunta a la participación directa de los cuatro imputados. Por ello, la Fiscalía solicita las penas más severas contempladas en Chile:
- Presidio Perpetuo Calificado: La pena máxima por el homicidio de los tres carabineros.
- Delitos Conexos: Se suman solicitudes que superan los 20 años de cárcel por robo con violencia, incendio de la patrulla, porte ilegal de armas y el traslado ilegal de los cadáveres.
Un prontuario de violencia sistemática
El juicio no solo abordará el triple homicidio, sino que desglosará una serie de delitos adicionales que agravan la situación de los acusados:
- Tomás Antihuén: Tras un año prófugo, fue capturado portando una subametralladora UZI perteneciente a uno de los policías asesinados, lo que suma cargos por tenencia de arma prohibida.
- Yeferson Antihuén: Enfrenta solicitudes que suman 28 años adicionales por un robo con intimidación a trabajadores telefónicos que culminó en un enfrentamiento a tiros con personal de la Armada y Carabineros.
- Homicidio anterior: Tanto Tomás como Yeferson están imputados por la ejecución a quemarropa de su propio cuñado en 2022, utilizando un fusil.
Dos meses de proceso
Se espera que el juicio se extienda por al menos 60 días, período en el cual desfilarán testigos, peritos y pruebas balísticas que buscan cerrar uno de los capítulos más negros para la institución policial. La resolución de este caso no solo busca castigo para los culpables, sino también una señal de Estado frente a la violencia desatada en la zona sur de la provincia de Arauco.
SOJ





