La comuna de Ránquil enfrenta una de sus jornadas más oscuras. El incendio forestal denominado «Perales Biobío», que se mantiene fuera de control desde hace tres días, ya ha consumido 1.665 hectáreas de terreno, transformando el paisaje en cenizas y obligando a las autoridades a mantener una Alerta Roja ininterrumpida. La emergencia no solo ha golpeado la geografía local, sino que ha herido el corazón de la comunidad con la destrucción de más de 15 viviendas y estructuras, según catastros preliminares.
El avance del fuego y el drama de la evacuación Las llamas, alimentadas por condiciones climáticas adversas, han avanzado peligrosamente hacia las zonas ribereñas, amenazando directamente a los sectores de Galpón y Galponcillo. En puntos como El Peral, Cerro Verde, Cancha Los Botones y Las Águilas, la desesperación se ha apoderado de los vecinos, quienes han debido evacuar sus hogares ante la proximidad del fuego.
«Estamos devastados, emocional y físicamente», confesó el alcalde de Ránquil, Nicolás Torres, al describir la pérdida no solo de techos, sino de animales y predios productivos que representan el sustento de toda una vida para muchas familias.
Sospechas de intencionalidad: La Fiscalía entra en escena La magnitud y el comportamiento del siniestro han levantado serias sospechas. La Fiscalía de Quirihue ya tomó cartas en el asunto, instruyendo peritajes especializados al Labocar de Carabineros para determinar si detrás de este desastre existe la mano del hombre. La tesis de la intencionalidad cobra fuerza mientras los investigadores buscan el origen exacto del fuego entre los escombros carbonizados.
Un ejército contra el fuego En el terreno, la lucha es incesante y coordinada. Un contingente masivo trabaja para evitar que la tragedia se extienda:
- Fuerza aérea y terrestre: CONAF ha desplegado 8 brigadas y 7 aeronaves, mientras que la empresa ARAUCO aporta maquinaria pesada (skidders y excavadoras) para crear cortafuegos críticos.
- Solidaridad bomberil: Voluntarios de Ránquil reciben el apoyo vital de Fuerzas de Tarea provenientes de Concepción y Talcahuano.
- Red de protección: El municipio ha habilitado albergues en la Escuela Básica de Ñipas y la Escuela de Batuco, asegurando refugio y ayuda social para los damnificados.
Mientras la Región del Biobío permanece bajo Alerta Amarilla por la simultaneidad de focos, Ránquil sigue siendo el epicentro de una batalla donde cada minuto cuenta para salvar lo que las llamas aún no han alcanzado.
SOJ





