La actividad de los sectores Electricidad, Gas y Agua (IPEGA) en la Región del Biobío sufrió un severo retroceso durante noviembre de 2025. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el índice registró una caída interanual del 40,2%, arrastrado principalmente por un desplome en la generación eléctrica.
La magnitud del descenso también se refleja en la comparación inmediata: respecto a octubre de 2025, la actividad regional retrocedió un 27,4%, acumulando en lo que va del año una variación negativa de -19,3%.
Crisis en la generación hidráulica
El sector eléctrico fue el principal responsable de estas cifras negativas, con una contracción del 48,4% en doce meses. El desglose técnico revela los siguientes puntos críticos:
- Derrumbe Hidroeléctrico: La generación de energía cayó un 51,2%, impacto causado directamente por el desplome de la fuente hidráulica, que se contrajo un 68,9%. Tanto las centrales de embalse como las de pasada anotaron bajas significativas en su producción.
- Compensación Térmica: Ante la falta de agua, la generación térmica actuó como contrapeso, creciendo un 52,1%. Este incremento fue impulsado mayoritariamente por una mayor actividad en las centrales a carbón.
Consumo y Distribución: El agro es la excepción
La distribución de energía eléctrica en la región también mostró signos de debilidad, con una baja general del 2,1%. Este descenso fue transversal en casi todos los sectores de consumo:
- Industrial: -3,1%
- Residencial: -2,5% (se mantiene como el principal consumidor con el 43,6% del total).
- Comercial: -1,2%
La única cifra positiva en este apartado provino del sector agrícola, que anotó un sorprendente aumento del 34,1% en su demanda eléctrica, destacándose como el único foco de dinamismo en un mes de cifras rojas para la energía regional.
Dato clave: El IPEGA de noviembre alcanzó apenas un índice de 58,73 puntos (base 2018=100), situándose como uno de los desempeños más bajos del último trienio para la zona.





