La Región del Biobío, históricamente reconocida como el motor exportador y la plataforma logística del centro-sur de Chile, ha experimentado un ligero enfriamiento en su actividad portuaria durante el penúltimo mes del año. Según el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el movimiento de carga efectiva en la zona registró una contracción del 1,2% en doce meses, una cifra que, aunque sutil, revela importantes cambios en las dinámicas del comercio exterior y los servicios de cabotaje.
El Balance de Noviembre: Las Cifras del Descenso
Durante noviembre de 2025, los terminales portuarios de la región movilizaron un total de 2.157.765 toneladas. Al desglosar este comportamiento, se observa que la caída fue impulsada principalmente por tres pilares del comercio internacional: la carga Embarcada al exterior, la Desembarcada del exterior y los servicios de Tránsito.
El sector más afectado fue, sin duda, el de Embarcada al exterior, que actúa como el principal termómetro de las exportaciones regionales. Con 1.016.221 toneladas movilizadas, este servicio registró una baja del 3,0%. El factor determinante tras este retroceso fue la menor actividad en el movimiento de contenedores, los cuales exhibieron una caída del 9,2%, sugiriendo una menor demanda o una ralentización en los flujos de productos manufacturados y forestales que suelen salir por los terminales locales.
Desembarques y Tránsito: El Impacto del Granel
La carga que ingresa al país (Desembarcada del exterior) tampoco logró cifras positivas, anotando un retroceso del 5,1% con un total de 542.279 toneladas. Este descenso estuvo marcado por un desplome significativo en el granel sólido (-56,9%) y, en menor medida, por los contenedores (-10,4%).
Por su parte, el servicio de Tránsito, que refleja el rol de la región como puente para cargas de terceros países (principalmente hacia y desde Argentina), movilizó 37.772 toneladas, lo que se traduce en una caída del 13,4%, explicada mayoritariamente por la baja en la carga desembarcada.
La Resiliencia del Cabotaje y las Re-estibas
No todo fueron cifras negativas. En medio del balance mensual, el Cabotaje —el transporte de carga entre puertos nacionales— emergió como un punto alto, con un incremento del 6,1%, totalizando 503.401 toneladas. Este crecimiento se vio apalancado por una mayor actividad en la carga embarcada, que subió un 12,5%.
Asimismo, el servicio de Re-estibas y transbordo mostró un dinamismo inusual con un aumento interanual del 24,6%. Este resultado, aunque representa un volumen menor del total (58.091 toneladas), es sintomático de una intensa actividad logística interna en los muelles, con transbordos que se dispararon un 230,6%.
El Escenario Acumulado: Un 2025 de Crecimiento Marginal
Al levantar la mirada hacia el panorama anual, las cifras ofrecen un respiro de optimismo. Entre enero y noviembre de 2025, la Región del Biobío ha movilizado un acumulado de 23.920.644 toneladas, lo que representa un leve pero resiliente incremento del 0,9% respecto al mismo periodo del año anterior.
Este crecimiento acumulado se sostiene gracias a la fortaleza mostrada en los primeros meses del año por las exportaciones (4,4%), las re-estibas (60,5%) y el tránsito (39,2%). Estos indicadores han logrado compensar las caídas acumuladas en desembarques (-6,1%) y cabotaje (-4,6%).
Contenedores y Logística Terrestre: El Factor TEU
El movimiento de contenedores, medido en unidades TEUS (equivalentes a 20 pies), totalizó 111.846 unidades en noviembre, una caída del 6,9%. Es relevante notar que los contenedores de 40 pies siguen siendo la norma dominante en la región, representando el 92,2% del movimiento total, a pesar de su retroceso del 7,7%. En contraste, los contenedores de 20 pies vivieron un auge del 14,7%, aunque su participación sigue siendo minoritaria.
Finalmente, la actividad portuaria se reflejó también en las carreteras. Las plazas de peaje de la región registraron 515.448 pasadas de vehículos de carga, un 4,6% menos que en noviembre de 2024. Los camiones de tres o más ejes, que son los encargados de mover el grueso de la carga forestal e industrial, constituyeron el 77,3% de este flujo, evidenciando la estrecha relación entre la salud de los puertos y el movimiento en las rutas del Biobío.
Conclusión
Noviembre de 2025 se cierra como un mes de ajuste para la logística del Biobío. Si bien la caída del 1,2% en la carga total y el descenso en el flujo de camiones en peajes encienden alertas sobre la velocidad de la economía regional, el crecimiento acumulado del año sugiere que la infraestructura portuaria del Biobío mantiene su competitividad en un mercado global que sigue mostrando signos de volatilidad.
SOJ





