En un despliegue que eleva significativamente los estándares de monitoreo en la Región del Biobío, la Armada de Chile ha incorporado al Estado de Excepción uno de sus activos más potentes: el helicóptero Airbus AS332F1 Cougar (SH-32). Esta aeronave, diseñada originalmente para el ataque y la guerra antisubmarina, ha sido reconvertida en una plataforma de vigilancia multitarea, otorgando a la Jefatura de la Defensa Nacional (Jedena) una «visión total» sobre territorios de difícil acceso.
Tecnología de punta en el teatro de operaciones
La presencia del Cougar del Escuadrón HA-1 no es solo un gesto de presencia disuasiva; es el despliegue de un laboratorio tecnológico volante. A diferencia de las aeronaves convencionales, el SH-32 opera como un nodo de inteligencia en tiempo real gracias a su suite de sensores:
- Ojos infrarrojos: Equipado con la cámara L3Harris Wescam MX-15, el helicóptero puede detectar focos de incendios, movimientos en zonas boscosas o actividad sospechosa en absoluta oscuridad o bajo condiciones climáticas adversas.
- Inteligencia de Datos: Mediante el sistema Datalink SP100 de Sisdef, la aeronave transmite información crítica de forma encriptada a los mandos en tierra, permitiendo una toma de decisiones inmediata sobre infraestructura crítica y rutas estratégicas.
El mapa del despliegue: De la costa a la cordillera
El sobrevuelo no fue aleatorio, sino una cirugía cartográfica sobre puntos de alta sensibilidad. En la Provincia de Arauco, el «ojo» del Cougar escaneó desde el eje Contulmo–Punta Lavapié hasta los complejos sectores de Quidico y los lagos Lanalhue y Lleu Lleu, áreas marcadas históricamente por la complejidad de su control territorial.
En la Provincia del Biobío, la misión se internó en la geografía extrema del Alto Biobío. Aquí, la capacidad de la aeronave para operar en sectores cordilleranos de difícil acceso resulta vital, no solo para la seguridad pública, sino para la protección de la conectividad vial y el monitoreo de instalaciones estratégicas como el Parque Eólico Las Peñas y el Molino Grollmus.
Análisis: Más que un patrullaje, una señal estratégica
La incorporación del Cougar al Estado de Emergencia representa un cambio en la doctrina de vigilancia en la Macrozona Sur. Al utilizar un helicóptero de ataque para tareas de reconocimiento urbano y rural, la Armada garantiza:
- Resiliencia: Capacidad de respuesta ante emergencias climáticas o incendios forestales de gran magnitud.
- Soberanía Territorial: Presencia efectiva en zonas donde el acceso terrestre es limitado o riesgoso.
- Seguridad de Infraestructura: Vigilancia constante sobre los nodos energéticos y viales que sostienen la economía regional.
Con este despliegue, el Estado refuerza su postura en la zona, utilizando la Aviación Naval no solo como una fuerza de reacción, sino como una herramienta de prevención y control de alta precisión en un territorio que exige niveles de vigilancia de estándar internacional.
SOJ





