Penco, Región del Biobío. La lucha contra la delincuencia barrial ha tomado una forma concreta en Villa Jazmín. El municipio de Penco ha iniciado la demolición de un antiguo foco de conflicto que durante años representó una amenaza para los vecinos: dos viviendas remanentes en un paño abandonado que se habían transformado en una «casa narco», punto neurálgico de microtráfico e incivilidades.
Tras un episodio de balacera que colmó la paciencia de la comunidad, la decisión fue drástica: erradicar el peligro y sembrar la comunidad.
El terreno, originalmente destinado a áreas verdes tras la erradicación del campamento Villa Jazmín hace años, se convirtió en un imán para terceros vinculados a hechos delictuales. Por cerca de 20 años, el sitio fue sinónimo de inseguridad, consumo de drogas y un deterioro constante de la calidad de vida de los habitantes.
Una Inversión de $46 Millones para el Deporte
El hito de la demolición es solo el primer paso de una ambiciosa estrategia de recuperación de espacios. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, anunció que el foco de riesgo será reemplazado inmediatamente por infraestructura de calidad: una multicancha con iluminación, cierre perimetral y una zona de juegos infantiles.
“Estamos sacando un punto crítico de incivilidad social, de drogadicción, y lo estamos convirtiendo en un lugar donde los jóvenes podrán hacer deporte”, señaló el alcalde Vera. “Junto con la demolición, estamos llamando a licitación esta misma semana para iniciar las obras durante la primera semana de enero de 2026.”
La inversión total, que asciende a 46 millones de pesos de fondos municipales, busca transformar el sitio abandonado en un espacio seguro para la recreación familiar y la prevención de la delincuencia.

El alcalde también recordó el largo proceso de solución habitacional para las 21 familias originales del campamento, quienes fueron reubicadas gracias a un trabajo colaborativo con SERVIU, recibiendo subsidios habitacionales (DS-19) y apoyo transitorio. La demolición de las últimas estructuras es el complemento final para consolidar la seguridad y el entorno.
El Anhelo de 20 Años de los Vecinos
Desde la comunidad, la medida fue recibida con un profundo alivio. Jorge Muñoz, presidente de la Población Villa Jardín, describió el sentir de sus vecinos:
“Para nosotros es un alivio, es un anhelo de muchos años… Esto afectaba el día a día, era un tema recurrente el tema de las drogas más que nada, porque esto venía amarrado con drogadicción. Aquí en las noches, mucha juventud, y nosotros estábamos acostumbrados a estar tranquilos.”
Muñoz agradeció la acción de la actual gestión, destacando que el problema, que persistió por casi dos décadas, finalmente está siendo resuelto.
El municipio informó que la demolición incluye el retiro de escombros en la misma jornada, mientras se refuerza el monitoreo preventivo con Seguridad Ciudadana. Con la licitación en curso, Penco se prepara para convertir un símbolo de decadencia en un activo comunitario.
SOJ





