En Alto Biobío, el SAG y la Delegación Presidencial Provincial realizan un monitoreo exhaustivo hasta el hito fronterizo, asegurando la trazabilidad de la ganadería pehuenche y blindando a la región contra enfermedades exóticas.
Alto Biobío, 05 de diciembre de 2025.
El ritual ancestral de la veranada, donde la ganadería pehuenche asciende a los pastizales de la alta cordillera, se desarrolla este año bajo un riguroso control estatal. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Delegación Presidencial Provincial de Biobío han desplegado un operativo de vigilancia intensiva para garantizar la sanidad y la trazabilidad de los animales en los más de 40 campos de pastoreo autorizados en la región.
Se estima que esta temporada, aproximadamente 28.000 animales harán uso de estos campos, un movimiento masivo que requiere una supervisión constante, especialmente por la proximidad a la frontera con Argentina.
Presencia del Estado en Territorios Remotos
El Delegado Presidencial Provincial de Biobío, Javier Fuchslocher, junto al Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, realizaron una visita inspectiva al sector de Chanchoko, en Alto Biobío, llegando incluso al hito fronterizo.
Delegado Javier Fuchslocher: «Es fundamental que el Gobierno marque la presencia del Estado en todo el territorio. En la alta cordillera, donde se encuentra la ganadería pehuenche, que es tradición y sustento, el trabajo del SAG es esencial. El SAG protege nuestra frontera, nuestra ganadería y nuestro desarrollo agrícola, asegurando la marca del Estado de Chile en estos territorios tan lejanos».
Trazabilidad y Escudo Sanitario
El director del SAG, Roberto Ferrada, explicó que el rol de la institución es dual:
- Trazabilidad Animal: Cada bovino debe contar con un Dispositivo de Identificación Individual Oficial (DIIO) que permite conocer su origen y movimientos. Esto es clave para el control y la transparencia de la nueva masa ganadera que emerge en la comuna.
- Rol Sanitario Fronterizo: Al estar en un sector limítrofe, los funcionarios están desplegados para actuar oportunamente ante cualquier anomalía sanitaria. Esto incluye la supervisión rigurosa del cumplimiento del Programa Nacional de Erradicación de Anemia Infecciosa Equina.
Roberto Ferrada, Director Regional SAG: «Los equinos que sean trasladados a la zona cordillerana deben hacerlo con un análisis negativo de la enfermedad. Además, realizamos inspecciones y monitoreo serológico para detectar signos compatibles con enfermedades exóticas definidas, como la Fiebre Aftosa o la Lengua Azul, o endémicas como la Brucelosis bovina”.
El trabajo en las veranadas no solo consiste en censar y verificar la identificación de los animales que suben y bajan, sino en atender y controlar de forma oportuna la sospecha de cualquier enfermedad para evitar su diseminación hacia otros territorios de la región.
SOJ





