Hong Kong se encuentra conmocionada por el peor siniestro registrado en varias décadas. Los bomberos luchan desde la tarde del miércoles contra un incendio catastrófico que se desató en Wang Fuk Court, un complejo residencial de gran altura en el distrito de Tai Po, dejando un saldo trágico de al menos 55 muertos y cientos de personas desplazadas.
La pesadilla, que afecta a un bloque de ocho edificios y más de 2.000 apartamentos en una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad, se propagó a una velocidad inaudita. Las llamas comenzaron en los tradicionales andamios de bambú que habían sido erigidos alrededor de varias torres en reparación, un material que funcionó como combustible, haciendo que el fuego se extendiera «rápidamente sin control».
El Dramático Saldo y la Lucha de los Héroes
El departamento de bomberos elevó el número de fallecidos a 44 a primera hora de este jueves. El horror del desastre se manifestó en la pérdida de uno de sus propios efectivos: un bombero de 37 años fue declarado muerto tras ser encontrado con graves quemaduras en el rostro y trasladado de urgencia a un hospital.
El jefe ejecutivo de la ciudad, John Lee, reportó en la madrugada que 279 personas estaban inicialmente desaparecidas, aunque el servicio de bomberos logró posteriormente establecer contacto con algunas de ellas. Más de 900 residentes han tenido que buscar refugio en albergues temporales, mientras la policía aún intenta consolidar la lista final de extraviados.
Desesperación en la Torre y la Investigación Penal
La alta temperatura del lugar y el denso humo han complicado las labores de rescate. Derek Armstrong Chan, subdirector de operaciones del servicio de bomberos, admitió que, si bien siguen intentándolo, hay pisos a los que «no hemos podido llegar a las personas que piden ayuda». La propagación de un edificio a otro se habría facilitado por el viento y las cenizas arrastradas.
El drama humano es incalculable. Un residente de 65 años identificado como Yuen, que vive allí hace cuatro décadas, explicó que muchos de sus vecinos son ancianos con problemas de movilidad. «Las ventanas estaban cerradas por mantenimiento, [algunas personas] no supieron que había un incendio y sus vecinos les informaron por teléfono que evacuaran. Estoy devastado«, relató a la AFP.
La tragedia ya tiene un componente penal: la policía informó la detención de tres hombres en relación con el incendio, después de que se encontraran materiales inflamables dejados por los trabajos de mantenimiento cerca del andamiaje.
Mientras tanto, el presidente chino, Xi Jinping, expresó sus condolencias y urgió a las autoridades locales a hacer «todo lo posible para extinguir el incendio y minimizar las víctimas y las pérdidas».
SOJ





