La decisión del Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago de absolver a Pablo Longueira, Patricio Contesse, Marco Enríquez-Ominami y a otros cinco implicados en el mediático caso SQM, tras once años de exhaustiva investigación, desató una intensa polémica y un aluvión de críticas transversales dirigidas al Ministerio Público.
El fallo, que de paso cuestionó la «poca prolijidad» de la Fiscalía, generó un «sabor amargo» en la opinión pública y la clase política.
El Golpe del Oficialismo y la Oposición: Críticas a la Ineficacia
Desde el oficialismo, el senador Alfonso De Urresti (PS) expresó la incredulidad de la ciudadanía. «La ciudadanía no puede entenderlo. El Ministerio Público tiene que dar una explicación sobre cómo, luego de toda esta investigación, se llega a nada», sentenció De Urresti, quien además consideró que el resultado «compromete la credibilidad del sistema político». El senador urgió a la Fiscalía a «estudiar las acciones de nulidad para revertir esta situación».
Por su parte, el diputado Matías Ramírez (PC) fue categórico al acusar un manto de protección a la corrupción. «Hoy la justicia ampara una red de corrupción que durante décadas influyó en las decisiones políticas», afirmó Ramírez, recordando que Longueira no solo tramitó la invariabilidad tributaria de SQM Salar y SQM Nitrato, sino que firmó contratos de esas empresas siendo Ministro de Economía. «La absolución en el caso de SQM solamente genera un manto de protección a los corruptos de siempre… Pesa sobre la justicia dejar en impunidad estos hechos», concluyó.
El senador Iván Flores (DC) se sumó al cuestionamiento ético y de credibilidad: «¿Cómo podemos insistirle a la ciudadanía que la ley es pareja para todo el mundo? Con este veredicto absolutorio a SQM… Hoy día termina en nada, en absolutamente nada». Flores demandó explicaciones directas al Ministerio Público por la ineficacia de una investigación de casi una década.
La UDI Cuestiona la Imparcialidad de la Fiscalía
En la oposición, la UDI emitió una declaración pública celebrando la absolución de Longueira, pero arremetiendo duramente contra el órgano persecutor.
Según la colectividad, los diez años de investigación y juicio demostraron que «la justicia determine que la Fiscalía actuó de manera arbitraria, persiguiendo a inocentes y asumiendo como delitos actuaciones que no lo eran». La UDI lamentó el daño a la «honra y el patrimonio» de los acusados y planteó la necesidad de introducir «cambios legales que resguarden con eficacia el principio de objetividad que ha sido permanentemente violado en este y en otros muchos casos».
La Defensa del Ministerio Público: «Deber Cumplido»
Ante el tsunami de reproches, la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, salió a defender la labor institucional, descartando que se trate de una «derrota».
«Yo no hablaría de una derrota… Esto termina un capítulo con el deber cumplido», afirmó Perivancich, asegurando que la Fiscalía desarrolló una investigación «seria, responsable, con una mirada objetiva» que los llevó a la convicción de presentar la acusación en 2015.
Pese a admitir que «no es el mejor resultado», la fiscal destacó haber convencido a una magistrada de la existencia de «cientos de documentos tributarios falsos» incorporados «maliciosamente» a la contabilidad de SQM, y que la decisión de aprobar esos pagos recayó en Contesse. Perivancich expresó su «profunda atención» sobre por qué el voto de mayoría no se hizo cargo de la prueba rendida, donde «decenas de testigos declararon que no prestaron los servicios».





