En HORA12, en muchas oportunidades hemos dado cuenta de los actos eventualmente irregulares como por ejemplo: el Municipio de Chillán y los Servicios de Salud Concepción y Ñuble. En estos casos queda de manifiesto que la gestión de Dorothy Pérez Martínez al mando de la Contraloría General de la República (CGR) ha marcado una era de significativa modernización y expansión del rol fiscalizador en Chile. Pérez, nombrada Subcontralora en 2018 y asumiendo el liderazgo en los últimos años, Pérez ha orientado la CGR hacia una fiscalización más proactiva, digital y enfocada en la probidad preventiva.
Transformación Digital: Detectando la Opacidad
El sello distintivo de la gestión de Pérez es el uso estratégico del Big Data y la tecnología. La Contraloría ha trascendido su histórico rol de «tomar razón» para consolidarse como un organismo que fiscaliza en tiempo real, capaz de cruzar grandes volúmenes de información.
El reciente caso de los 13.286 funcionarios públicos sorprendidos en casinos durante licencias médicas, revelado a través del Consolidado de Información Circularizada (CIC), es la prueba más contundente de esta nueva capacidad. Al cruzar la información de la Superintendencia de Casinos con las bases de datos de licencias, la CGR demostró que puede detectar irregularidades masivas que antes pasaban inadvertidas.
Esta estrategia digital no solo se enfoca en el funcionario individual. Ha permitido a la CGR investigar y hacer públicas falencias sistémicas en diversas áreas, siendo el sector salud un foco constante de revisión.
El Ojo de la Contraloría sobre el Servicio de Salud Concepción
En la Región del Biobío, y específicamente en entidades como el Servicio de Salud Concepción (SSC) y sus recintos asociados, la gestión de Dorothy Pérez ha puesto un énfasis particular en la probidad y la gestión de recursos.
Si bien el informe del CIC sobre las licencias médicas reveló que el 29% de los infractores provenían de «hospitales y servicios de salud» a nivel nacional, la Contraloría ha desarrollado auditorías específicas que impactan directamente a la administración sanitaria local:
- Auditorías de Recurso Humano y Sumarios: El SSC, al igual que otros servicios, ha estado bajo la lupa por la contratación a honorarios, la correcta gestión de jornadas y, precisamente, el cumplimiento de las licencias. La información del CIC obligará a las direcciones del SSC a iniciar sumarios rigurosos, demostrando que la falta de reposo es una infracción que afecta la fe pública y el uso de recursos.
- Observaciones en Infraestructura y Licitaciones: La CGR ha monitoreado constantemente los procesos de licitación y ejecución de proyectos de alta inversión del sector, como la construcción de nuevos hospitales o la adquisición de equipamiento, asegurando que se respeten los principios de eficiencia, igualdad y certeza jurídica, principios que han sido centrales en la agenda de Pérez.
Un Legado de Exigencia Ética
La impronta de Dorothy Pérez es la de una gestión que utiliza la eficiencia tecnológica para reforzar la ética pública. Al visibilizar que la crisis de confianza también se origina en el incumplimiento de deberes básicos, ha presionado a las autoridades administrativas, incluyendo al Servicio de Salud Concepción, a mejorar sus controles internos y a asegurar que el gasto fiscal en áreas críticas como la salud se ejecute con total transparencia.
El gran desafío de su legado es asegurar que estas herramientas de fiscalización digital se mantengan, evolucionen y, lo más importante, que las sanciones administrativas derivadas de estos hallazgos se cumplan de manera efectiva, fortaleciendo así la credibilidad de la función pública en todo el país.
Lo último, que ha sido ordenado al Servicio de Salud Concepción, es la indagación de las prácticas sindicales de dos dirigentes gremiales, quienes representan a los trabajadores del servicio. Lo anterior fue dispuesto por la Contraloría General de la República.





