El Parque Ecuador de Concepción fue el escenario de una exitosa y vibrante «Feria del Vino 2025» este fin de semana, consolidándose como una vitrina fundamental para la tradición vitivinícola del Biobío. El evento congregó a productores de diversas comunas, desde Laja y Nacimiento hasta Santa Juana, Tomé, Florida, Yumbel y San Rosendo, quienes ofrecieron al público vinos elaborados a partir de parras centenarias y cepas patrimoniales como País, Cinsault, Malbec, Moscatel de Alejandría y Carmenere, entre otras.
La feria no solo sirvió como un punto de encuentro y comercialización, sino que también destacó la rica oferta de enoturismo de la región. El público tuvo una oportunidad única para conocer de cerca las viñas del Biobío y la diversidad de sus vinos.
Apoyo y Compromiso Institucional con los Viñateros
La directora regional de INDAP, Fabiola Lara, subrayó el rol estratégico del sector vitivinícola y el respaldo constante de la institución a los agricultores. «Además de gestionar este tipo de espacios de comercialización, hemos entregado recursos que superaron los $$$35 millones, destinados a financiar la adecuación de bodegas y equipamiento de vitivinicultores de Florida, San Rosendo, Laja y Santa Juana», detalló Lara.
Adicionalmente, se asignaron fondos por más de $47 millones a agrupaciones clave, como la de Viñateros El Carretero de Santa Juana y el Grupo de Enoturismo, que articula a productores de varias comunas.
Vinos que Cuentan una Historia
Los expositores reflejaron la pasión y el profundo arraigo de esta tradición campesina. Claudio Chandía, de Viña Santa Ángela de Tomé, valoró el espacio como una «tremenda oportunidad» para dar a conocer el fruto de su esfuerzo:
«En nuestro campo, el vino es más que una bebida; es un legado, una forma de vida que nuestras familias han cultivado con pasión, por generaciones, especialmente con nuestras cepas tradicionales como el País y el Moscatel de Alejandría».
En la misma línea, Rocío Fernández de “Viña Las Almendras” de Laja, cuya viña se remonta a 1810, destacó el carácter patrimonial de su emprendimiento. «Nuestra viña, es un patrimonio familiar, arraigado en una tradición campesina que data del año 1810; es una viña manejada por mujeres agricultoras y viñateras, orgullosas de ser Lajinas”.
Por su parte, Héctor Espinoza de “Viña Tierra Firme” de San Rosendo, agradeció el apoyo del Área INDAP Yumbel y el atractivo programa de la feria.
“Nos sorprendió gratamente el programa que se desarrollará en estos días, especialmente las catas guiadas y degustaciones, que hacen la feria mucho más atractiva para los amantes del vino; sin duda, el apoyo de INDAP ha sido fundamental, ya que somos una viña familiar -a escala humana- con cepas patrimoniales, con un trabajo casi artesanal, con vinos reconocidos y premiados, lo cual nos enorgullece”.
Gastronomía y Cultura Local
La feria, instalada en una carpa segura y totalmente equipada, fue más allá del vino. Incluyó la participación de la Tienda Mundo Rural de Concepción, la Cooperativa de Ají Merkén Catirai de Santa Juana, junto a productores de artesanía en madera, alfarería en greda de la “Quebrada de Las Ulloa” de Florida, y una variada oferta de quesos.
Durante los dos días, el público disfrutó de una nutrida agenda que incluyó concursos, degustaciones mediante Enotickets, demostraciones de cocina en vivo con el chef Jonathan Pastorini, catas guiadas por un sommelier y una charla sobre mixología a cargo del Instituto Nacional del Cóctel.
SOJ





