La Confederación Nacional de Federaciones de Pescadores Artesanales de Chile (Confepach) ha expresado su más enérgico rechazo y profunda preocupación tras el dictamen de la Fiscalía Nacional Económica (FNE). La FNE determinó la existencia de un acuerdo colusorio único y continuo entre siete empresas procesadoras de productos del mar y ocho ejecutivos para fijar, de manera coordinada, los precios de compra del recurso centolla a los pescadores artesanales en la Región de Magallanes. Este esquema se mantuvo por casi diez años.
Una Práctica «Muy Habitual» en la Industria
Confepach no solo condenó el acto, sino que advirtió que esta práctica abusiva es común en la relación entre la industria y quienes proveen la materia prima.
“Esta práctica resulta ser muy habitual en la relación comercial entre las empresas y sus abastecedores de materia prima, como somos los pescadores artesanales,» señalaron desde la Confederación. La crítica apunta a un desequilibrio de poder: la naturaleza perecible del producto obliga a los pescadores a aceptar «cualquier oferta de primera venta», lo que facilita el abuso en las condiciones comerciales.
Llamado a Investigar Otras Pesquerías y a Compensar
El presidente de Confepach, Marcelo Soto Castillo, fue categórico al solicitar que se repliquen este tipo de investigaciones en otros sectores:
«Estos procesos de investigación y sanción deben repetirse en varias de las pesquerías que van a la industria procesadora, donde de seguro encontraremos conductas similares que afectan la confianza y generan disminución de la rentabilidad en la ya compleja situación de la pesca.”
La organización artesanal no solo pide que el Estado resguarde la libre competencia y aplique las multas más altas que contemple la legislación. El principal requerimiento de Confepach es la compensación directa a los pescadores afectados.
«Solicitamos que estas empresas compensen a los pescadores que fueron perjudicados,» enfatizó Soto Castillo. La Confepach reitera su apoyo total a la corrección de estos «vicios habituales» que frenan el progreso y la rentabilidad de la actividad artesanal en Chile.
SOJ





