Investigación en Concepción: La quinoa es ultra tolerante al estrés ambiental

Una nueva investigación en Concepción ha descubierto que la quinoa tiene la capacidad de registrar y transmitir la experiencia del estrés ambiental a su descendencia. Este hallazgo, liderado por la Dra. Luisa Bascuñán, podría explicar la notable resistencia de este pseudocereal ancestral frente a condiciones adversas, como la escasez de nutrientes.

La quinoa (Chenopodium quinoa), domesticada hace miles de años en los Andes, es conocida por su alta tolerancia a distintos tipos de estrés ambiental. Hoy, su cultivo se ha extendido por todo el mundo debido a sus excepcionales cualidades nutricionales y su capacidad de adaptación.

«Nuestros hallazgos sugieren que la quinoa transmite información del estrés ambiental materno a su descendencia, lo que modula la resiliencia en las nuevas generaciones de plantas», explica la Dra. Bascuñán Godoy, experta en fisiología vegetal y líder del estudio.

Un experimento que revela la herencia de la resistencia

Para entender este fenómeno, el equipo de la Dra. Bascuñán, con la importante contribución de la Dra. Catalina Castro, realizó un experimento con la variedad Faro. Cultivaron dos grupos de plantas: uno con un suministro adecuado de nitrógeno (HN) y otro con deficiencia de este nutriente (LN). El nitrógeno es vital para el desarrollo de las plantas, por lo que su escasez genera un importante estrés.

Los resultados mostraron que, si bien las plantas madre del grupo LN tuvieron un menor crecimiento y rendimiento, sus semillas hijas demostraron una capacidad de adaptación sorprendente. Estas semillas no solo germinaron más rápido, sino que las plantas que crecieron de ellas superaron a sus pares del grupo HN cuando ambas se enfrentaron a las mismas condiciones de bajo nitrógeno.

«Lo que vimos es que las hijas de plantas que fueron estresadas son capaces de producir y rendir mejor en las mismas condiciones estresantes en las que vivió la madre», detalla la investigadora. Este «aprendizaje genético» se traduce en una mayor biomasa y un desarrollo de raíces más robusto, lo que les permite prosperar en ambientes hostiles.


Implicaciones para la seguridad alimentaria mundial

Este descubrimiento no es solo un logro científico, sino que tiene importantes implicaciones en un mundo afectado por el cambio climático y la creciente demanda de alimentos. Entender cómo cultivos ancestrales como la quinua se adaptan a su entorno es clave para garantizar la seguridad alimentaria en el futuro.

Según la Dra. Bascuñán, «entender los mecanismos que permiten a estos cultivos ser tan resistentes es imperante para fortalecer nuestra seguridad alimentaria». La investigación sugiere que el manejo de cultivos podría beneficiarse de la memoria materna, generando una aclimatación natural de las plantas al estrés nutricional sin necesidad de intervenciones externas.

Con una rica biodiversidad de quinoa en Chile, que abarca desde el desierto hasta la región de Los Lagos, el país podría jugar un papel crucial en la búsqueda de soluciones para una agricultura más sostenible y resiliente.

SOJ