Telefónica filial de Movistar Chile ha reportado pérdidas significativas por $75.175,33 millones durante el primer semestre de 2025, lo que representa un incremento del 31,07% en comparación con los $57.355,92 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Este deterioro en sus resultados financieros se produce en un contexto de importantes cambios internos y persistentes especulaciones sobre la venta de la operación chilena de Telefónica.
Según el análisis razonado enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la compañía explicó que la caída en sus ingresos totales, que alcanzaron los $773.815,66 millones (una baja del 3,08% anual), se debe «principalmente por ingresos reconocidos en el primer semestre de 2024 de venta de inventarios asociados al proyecto de apagado red de cobre por $31.105 millones». Sin considerar este efecto puntual, Movistar Chile señaló que «los ingresos ordinarios presentan un crecimiento del 0,4% con relación al periodo anterior».
Éxodo de Ejecutivos y Reactivación de Venta de Activos
Estos resultados negativos emergen en un momento de gran turbulencia para la compañía. En los últimos meses, Telefónica Chile ha experimentado una ola de renuncias de alto nivel, lo que ha alimentado aún más los rumores de una posible venta de su filial en el país, en línea con la estrategia de desinversión regional que el grupo ha implementado en otros mercados latinoamericanos.
Recientemente, Telefónica Chile anunció la reactivación del proceso de venta de su icónico edificio corporativo en Providencia. La decisión, que había sido pausada en 2019 tras el estallido social, se debe ahora a un «escenario más favorable en el mercado».
Entre las salidas más destacadas se encuentra la de Roberto Muñoz, quien renunció el pasado 28 de mayo a su cargo de presidente y CEO de Telefónica Movistar Chile, tras 13 años al mando y dos décadas en la empresa. Su reemplazo fue el ejecutivo español Juan Vicente Martín Fontelles, quien asumió el liderazgo el 1 de junio. Pocos días después, el 6 de junio, se confirmó también la partida de Rafael Zamora, director de Finanzas y Control de Gestión, con 33 años de trayectoria en la firma. Estas desvinculaciones se suman a la del exdirector de Asuntos Públicos y Regulación, Fernando Saiz, quien dejó la compañía en diciembre de 2024 después de 31 años de servicio.
Aunque la matriz española ha desmentido públicamente la posibilidad de una venta de su filial chilena, la seguidilla de movimientos en la alta dirección y la estrategia previa de desinversión en Uruguay, Argentina y Colombia, como parte de una reorganización global de activos, mantienen viva la especulación en el mercado.
SOJ





