Otro Conflicto Más: Tailandia y Camboya al Borde de la Guerra. Hoy se reúne el Consejo de Seguridad ONU


La tensión entre Tailandia y Camboya ha escalado a niveles críticos, desatando una ofensiva militar sin precedentes desde 2011 que amenaza con desembocar en un conflicto a gran escala. Con reportes de uso de tanques, aviones de combate, artillería y cohetes, los enfrentamientos en su disputada frontera han encendido las alarmas en el Sudeste Asiático y han provocado un llamado urgente a la intervención internacional.

«Si la situación se agrava podría derivar en una guerra, aunque por ahora sigue limitada a enfrentamientos», declaró el primer ministro interino tailandés, Phumtham Wechayachai, ante la prensa en Bangkok, reflejando la gravedad del panorama.


Combates Recrudecen y Desplazamiento Masivo de Civiles

La escalada bélica se disparó el jueves debido a una disputa territorial de décadas en una zona de 800 kilómetros de frontera, salpicada de templos antiguos y áreas no delimitadas oficialmente. Los combates se reanudaron con intensidad en la madrugada del viernes en al menos tres puntos distintos, según el ejército tailandés, que reportó fuego de «armas pesadas, artillería y cohetes múltiples» por parte de las fuerzas camboyanas, a lo que respondieron con «fuego de apoyo apropiado». El jueves, los choques se extendieron por seis zonas de combate, incluyendo dos antiguos templos.

El impacto humano ha sido devastador. El Ministerio del Interior tailandés informó la evacuación de 138.000 civiles, incluyendo 428 pacientes hospitalarios, desde cuatro provincias limítrofes con Camboya. El balance oficial en Tailandia ascendió a 15 muertos (un soldado y 14 civiles) y 46 heridos. Por su parte, Camboya reportó un muerto y cinco heridos, en su primer informe oficial desde el inicio del conflicto.

Desde Samraong, un municipio camboyano a 20 kilómetros de la frontera, periodistas de la agencia AFP documentaron disparos lejanos de artillería durante la mañana. «Vivo muy cerca de la frontera. Tenemos miedo porque empezaron a disparar de nuevo sobre las 6 de la madrugada», relató Pro Bak, un residente de 41 años que huía con su familia hacia un templo budista, reflejando el pánico: «No sé cuándo podremos volver a casa».


Crisis Diplomática y Reacción Internacional

La crisis también ha profundizado la tensión diplomática. Tailandia expulsó al embajador camboyano y llamó a consultas a su representante en Phnom Penh, tras un incidente en el que una mina terrestre hirió a cinco soldados tailandeses. Camboya respondió retirando a todos sus diplomáticos de Bangkok, excepto uno, y degradando las relaciones al nivel más bajo.

Ante la gravedad de la situación, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia y a puerta cerrada este viernes, a solicitud del primer ministro camboyano, Hun Manet.

En paralelo, la comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. Estados Unidos y Francia instaron al cese inmediato de las hostilidades, mientras que la Unión Europea y China expresaron profunda preocupación y pidieron diálogo entre las partes. El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, quien ocupa la presidencia rotativa de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), ha mantenido conversaciones con sus homólogos de Camboya y Tailandia, quienes mostraron «señales positivas y predisposición» a buscar una salida pacífica.

Cabe recordar que entre 2008 y 2011, ambos países ya libraron enfrentamientos en esta misma zona, dejando 28 muertos y decenas de miles de desplazados. Aunque una decisión de la Corte Internacional de Justicia en favor de Camboya logró calmar las tensiones por una década, la situación volvió a deteriorarse en mayo de este año tras la muerte de un soldado camboyano en un nuevo choque fronterizo. Los combates actuales reflejan la fragilidad de la paz regional y la urgente necesidad de una resolución pacífica.

SOJ