La historia de Renato Medina Valenzuela, un padre obrero. Tiene 82 años. Dedicó su vida a asegurar la educación de sus hijos, pone de manifiesto una profunda paradoja en el sistema tributario chileno. Su hijo, del mismo nombre, dice que recibe una modesta pensión mensual de $442.050, de la cual una parte significativa proviene de la Pensión Garantizada Universal (PGU), afronta con rigor un pago anual de $642.240 en contribuciones por la propiedad que adquirió con la indemnización de su vida laboral. Este monto, equivalente a un mes y medio de sus ingresos de vejez, lo paga «religiosamente», un acto de responsabilidad que contrasta vivamente con las recientes revelaciones que han puesto en jaque la credibilidad del Servicio de Impuestos Internos (SII).
El orgullo por don Renato, a quien su hijo lo describe como el «mejor compañero del país», se acentúa al compararlo con la situación del director del SII, Javier Etcheberry. Se ha conocido que Etcheberry no declaró correctamente sus contribuciones durante nueve años, un caso que ha desatado una ola de críticas y cuestionamientos sobre la integridad y probidad del servicio.
La Carga del Adulto Mayor y la Conducta de los Funcionarios Públicos
La pregunta del hijo de don Renato es tan profunda como incisiva: ¿dónde reside el mérito en nuestro país? Si la honestidad y el cumplimiento cívico fueran los valores preponderantes, la lógica dictaría que los adultos mayores, como don Renato, no deberían cargar con el peso de estas contribuciones, y que un director de impuestos que no cumple con sus obligaciones debería ser removido de su cargo. «Queremos más de esto?», interroga el autor, evocando la figura de un «Compañero Renato Medina presente, hoy, mañana y siempre», y con una punzante ironía, «¿No te mueras nunca, sino cómo financiamos los paraderos de micro?».
Esta misiva se contrapone directamente con la situación de Javier Etcheberry, recordando incluso el relato bíblico de Zaqueo, una figura que empobrecía a los contribuyentes hace más de 2.000 años en beneficio de la recaudación para la autoridad.
Marcel Confirma Pago de Contribuciones Atrasadas de Etcheberry
Paradojalmente, este viernes, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, abordó la controversia, afirmando que el director del SII, Javier Etcheberry, ha renunciado a la prescripción tributaria y ha completado el pago total de las contribuciones adeudadas por su propiedad en Paine. Esta declaración busca apaciguar las críticas generadas tras revelarse que el inmueble de Etcheberry fue tasado por debajo de su superficie real durante años, lo que resultó en un pago de contribuciones inferior al correspondiente.
Marcel explicó: «El director pagó los últimos tres años retroactivo, pero puedo agregar, porque es una información que me acaba de enseñar el mismo director, que a través de una norma del propio Servicio de Impuestos Internos que le permite al contribuyente renunciar a la prescripción, él ha pagado ahora todo el resto de los años para atrás». El ministro añadió que se trata de un mecanismo que «hoy día contempla la normativa tributaria, así que él completó todos los nueve años de pago a través de la diferencia con esos tres que ya había pagado».
Posteriormente a estas declaraciones, el propio SII emitió un comunicado confirmando lo expuesto por Marcel. «El director del Servicio de Impuestos Internos, Javier Etcheberry, informó hoy, después de 15 años, que pagará recién ahora toda la diferencia de contribuciones que se determine por las ampliaciones de su propiedad en la comuna de Paine, renunciando al límite máximo de 3 años de retroactividad que determina la ley para estos cobros en el caso de la incorporación de construcciones que no estaban registradas en el catastro», señaló el documento.
SOJ





