El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Chile sorprendió en junio de 2025 al registrar una variación mensual negativa del 0,4%. Este descenso, que se suma a la tendencia de contención, deja la inflación acumulada en lo que va del año en un 1,9%, mientras que la cifra a doce meses se ubica en un 4,1%. El dato de junio, aunque anticipado por algunas estimaciones del mercado, marca un respiro en el costo de vida.
El análisis detallado de la canasta del IPC, compuesta por 13 divisiones, revela un panorama mixto. Seis de estas divisiones aportaron incidencias negativas a la variación mensual del índice, otras seis presentaron incidencias positivas, y una mantuvo una incidencia nula.
Alimentos y Vestuario Lideran las Bajas; Salud al Alza
Entre las divisiones que más contribuyeron a la disminución de los precios, destacaron significativamente:
- Alimentos y bebidas no alcohólicas: Registraron un descenso del 0,9%, aportando -0,191 puntos porcentuales (pp.) a la variación total del IPC. Este comportamiento es una buena noticia directa para el bolsillo de los hogares.
- Vestuario y calzado: Experimentaron una fuerte caída del 6,4%, con una incidencia de -0,169 pp. en el índice. Es probable que esta baja refleje ofertas estacionales o ajustes en el sector.
Las restantes divisiones con influencias negativas contribuyeron en conjunto con -0,202 pp., consolidando la tendencia deflacionaria del mes.
Por otro lado, entre las divisiones que consignaron alzas mensuales en sus precios, sobresalió la de Salud, que mostró un incremento del 0,7%, con una incidencia positiva de 0,053 pp. en el IPC.
Un Respiro Temporal: La Amenaza Inflacionaria de Julio
A pesar de este sorpresivo descenso en junio, la calma podría ser breve. El consenso del mercado ya anticipa una fuerte presión alcista en los precios para el mes de julio. Factores como el ajuste de ciertos precios regulados, el comportamiento del dólar o la evolución de los precios internacionales de commodities podrían revertir la tendencia deflacionaria observada en junio, poniendo a prueba la resiliencia del poder adquisitivo de los chilenos en el próximo informe. La autoridad monetaria, sin duda, estará atenta a estas señales para sus próximas decisiones.
SOJ





