Tras 135 años de servicio ininterrumpido y de ser testigo mudo de la historia y el desarrollo del sur de Chile, el emblemático Puente Ferroviario Biobío, una de las proezas de ingeniería más destacadas de América Latina del siglo XIX, cerró oficialmente su ciclo. Este hito no solo marca el fin de una era, sino que abre las puertas a una moderna infraestructura que promete revolucionar el transporte en la región.
Inaugurado en 1889, este gigante de 1.865 metros de longitud fue diseñado por el ingenioso ingeniero inglés Edward John Theodore Manby y ejecutado por la firma británica Manby & Co. La obra también contó con la invaluable colaboración del chileno Domingo Víctor Santa María, pionero en estudios de socavación fluvial. Su construcción fue una pieza clave en el auge del carbón liderado por Luis Cousiño, conectando Concepción con Curanilahue e impulsando el desarrollo industrial de la zona, especialmente el transporte del mineral desde las minas de Lota y Coronel hacia Concepción y el puerto.
Un Último Viaje Cargado de Historia
La nostalgia y el orgullo se mezclaron en la Estación Intermodal de Concepción, desde donde partió el último tren en un viaje simbólico. La ayudante de maquinista, Isabel Burgos, encabezó el emotivo recorrido, acompañada por el historiador Armando Cartes Montory, quien, durante el trayecto, narró la fascinante historia del puente: su resistencia a devastadores terremotos y a imponentes crecidas del río, como la de 2006. Durante más de un siglo, este viaducto fue un testigo silencioso del ir y venir de generaciones, del esfuerzo productivo y de un legado que conecta a la región con sus raíces más profundas.
El Futuro Ya Está Aquí: Un Nuevo Puente para los Próximos 100 Años
Mientras el viejo puente pasa a ser un recuerdo, la mirada ya está puesta en el futuro. El próximo 21 de julio se inaugurará el nuevo Puente Ferroviario Biobío, una moderna estructura que simboliza la apuesta de Chile por la modernización del transporte. Este proyecto es una pieza clave del ambicioso Plan Maestro de EFE, que contempla ocho iniciativas estratégicas para transformar la conectividad en el sur del país.
Con una inversión estimada en US$ 270 millones, según informes de Emol y EFE, el nuevo viaducto unirá Concepción con San Pedro de la Paz a lo largo de 1.8 kilómetros. Contará con dos vías electrificadas capaces de soportar el tránsito de trenes de pasajeros a velocidades de hasta 100 km/h y trenes de carga a 65 km/h. Además, la obra incluye mejoras sustanciales en la infraestructura adyacente: electrificación, señalización avanzada, confinamiento del viaducto y sus accesos, sistemas de drenaje, pantallas acústicas, iluminación y un paisajismo renovado, así como mejoras en el patio de maniobras al sur del puente.
El nuevo puente ferroviario del Biobío no es solo una obra de ingeniería; es la promesa de una conectividad mejorada para la región y el sur de Chile, marcando la ruta para los próximos 100 años en el ámbito ferroviario. La modernización y la visión de futuro toman el relevo de un legado que permanecerá grabado en la memoria colectiva.
SOJ





