La empresa penquista Mavivi, liderada por Marcelo Vivanco y especializada en la confección de vestuario de protección industrial y comercialización de artículos de seguridad, está escribiendo un inspirador capítulo de resiliencia. Tras el impacto significativo que representó el cierre de la Compañía Siderúrgica Huachipato, la firma ha logrado reinventarse y diversificar su negocio gracias al apoyo de la iniciativa «Transformación Industrial del Biobío» (TIB) de Concepción.
Mavivi se ha distinguido en el mercado por la calidad y resistencia de sus productos, utilizando materiales innovadores como cuero plena flor, aluminizado, descarne y telas ignífugas. Sin embargo, la dependencia de un único cliente estratégico se convirtió en un desafío cuando Huachipato anunció el cese de sus operaciones. «Más del 50% de nuestra facturación se concentraba en Huachipato, por lo mismo, nos golpeó fuertemente lo que sucedió con la Siderúrgica, mermando nuestras ventas. Esa crisis nos obligó a reinventarnos», explicó Marcelo Vivanco, representante legal de Mavivi.
Este impacto puso de manifiesto la imperiosa necesidad de explorar nuevos mercados y establecer alianzas estratégicas para diversificar sus ingresos. En este crucial proceso de reinvención, el apoyo de iniciativas y actores clave se volvió fundamental.
Transformación Industrial del Biobío: Un Salvavidas para las Pymes
En este contexto de desafíos socioeconómicos generados por el cierre de Huachipato, surgió la iniciativa «Transformación Industrial del Biobío: Acompañamiento y Oportunidades» (TIB). Ejecutada por el Centro para la Industria 4.0 (C4i) de la Universidad de Concepción y financiada por Corfo, TIB busca brindar acompañamiento especializado a las pequeñas y medianas empresas afectadas. Su objetivo es identificar brechas, explorar nuevas oportunidades de negocio y promover la incorporación de tecnologías que faciliten el acceso de estas pymes a mercados emergentes.
«Tomamos contacto con el Centro para la Industria 4.0 de la Universidad de Concepción, siendo asesorados por Rodrigo Valenzuela, extensionista de Transformación Industrial del Biobío», relató Marcelo Vivanco sobre la experiencia de Mavivi. «El equipo nos ha invitado a charlas y encuentros en red, y hemos tratado de participar en todas esas instancias, las que nos han ayudado a salir adelante, recuperando clientes que habíamos dejado un poco de lado, ya que nos dedicamos prioritariamente a Huachipato. A esta empresa también destinamos recursos, contratando gente para especializarla, quedándonos con toda esa capacidad operativa que ya no podíamos seguir utilizando», detalló Vivanco, destacando la invaluable asistencia recibida.
El líder de Mavivi aprovechó la oportunidad para extender una cordial invitación a aquellas pymes catastradas que aún no han contactado al equipo de extensionistas de TIB. «Desconozco en qué condiciones quedaron las otras empresas, pero yo les aconsejaría que tomaran el apoyo que ofrece el Centro para la Industria 4.0 de la UdeC, porque es un acompañamiento integral que abarca tanto la parte comercial como la parte administrativa, además de asesorías en un montón de otros temas», afirmó Vivanco. «Sobre todo, decirles que es un apoyo totalmente gratuito, así que les aconsejaría que aprovechen al máximo esta ayuda y que sean sinceros al comunicar sus problemáticas».
El caso de Mavivi es un testimonio palpable del éxito de la iniciativa TIB. Hasta la fecha, más de 80 pymes han sido diagnosticadas por el equipo de «Transformación Industrial Biobío», y un número creciente de empresas se está sumando a este vital proceso de acompañamiento. Este esfuerzo conjunto contribuye de manera significativa a dinamizar la economía de la Región del Biobío y, por ende, del país, consolidando el rol del C4i en el ecosistema industrial.
SOJ





