Desplome de las Criptomonedas: El Bitcoin cae 15%, por Debajo de los $76.500 en un Clima de Incertidumbre Global

La euforia que impulsó al Bitcoin a máximos históricos tras las señales pro-cripto del gobierno de Donald Trump parece haber encontrado un abrupto freno. Este lunes, la principal criptomoneda del mundo experimentó una significativa caída, perforando la barrera de los USD 76.500, lo que representa un retroceso cercano al 5% en la jornada y un desplome de más del 25% desde el pick de USD 106.000 alcanzado el pasado 17 de diciembre.

El panorama para el mercado de activos digitales se ensombreció aún más con la fuerte corrección de Ether, la segunda criptomoneda por capitalización, que se hundió más de un 13%, cotizando por debajo de los USD 1.502 por unidad. Esta ola de ventas generalizada refleja una creciente inquietud sobre la sostenibilidad de las valuaciones cripto, intensificada tras el anuncio de «aranceles recíprocos» por parte del presidente estadounidense la semana pasada, medida que ya había provocado un fuerte impacto negativo en las bolsas mundiales y en los precios de las materias primas. La posterior respuesta de China, con la imposición de aranceles del 34% a los bienes importados desde EEUU, no hizo más que exacerbar el clima de aversión al riesgo. De hecho, el Bitcoin ya había cerrado la jornada del viernes por debajo de los USD 82.000.

A pesar de la existencia de más de 10.000 criptomonedas listadas en plataformas especializadas, Bitcoin y Ether continúan dominando el mercado, representando conjuntamente más del 70% de la capitalización total de los activos digitales en circulación.

En contraste con la volatilidad experimentada por las principales criptomonedas, USDT, la «stablecoin» de Tether, logró mantener su paridad en torno a los USD 0,99. Su estabilidad radica precisamente en su diseño como una criptomoneda «estable», vinculada al valor del dólar estadounidense y respaldada por reservas en esta divisa o activos denominados en dólares.

Es relevante recordar que, durante la semana previa, el Bitcoin había mostrado cierta resiliencia, desvinculándose parcialmente de la tendencia bajista de Wall Street. Mientras el índice S&P 500 acumulaba una caída del 9% tras los anuncios arancelarios de Trump, la principal criptomoneda se había mantenido relativamente estable.

Sin embargo, la esperanza de un desacoplamiento duradero se desvaneció rápidamente. Incluso el oro, tradicionalmente considerado un activo refugio y que había llegado a superar los USD 3.100 la onza, sucumbió a la presión vendedora, cediendo un 1,9% en su cotización semanal. Esta mañana, la onza se negociaba en torno a los USD 3.027,06.

La incertidumbre generada por las políticas comerciales de la administración Trump ha llevado a algunos analistas a realizar advertencias sombrías. Jim Cramer, reconocido experto financiero de la CNBC, sugirió que los anuncios de la semana pasada podrían desencadenar un colapso bursátil de proporciones similares al «Lunes Negro» de 1987, cuando el índice Dow Jones se desplomó un 22,6%. Cramer argumentó que la falta de reconocimiento a los países y empresas que cumplen las normas podría aumentar la probabilidad de un escenario de este tipo, incluso antes del inicio de la nueva semana bursátil.

Hasta el momento, los mercados de valores han reaccionado negativamente a los anuncios de Trump, con caídas significativas en los principales índices: el Dow Jones retrocedió 3.900 puntos, el Nasdaq un 5,8% y el S&P 500 un 6%, marcando la peor caída en 48 horas desde el inicio de la pandemia de Covid-19.

A pesar de este panorama desalentador, algunos analistas, como Mark Malek de Siebert Financial, han declarado que «el mercado alcista está muerto», anticipando posibles rebotes en los próximos días que no serían sostenibles. Los futuros de los principales índices bursátiles también apuntaban a una apertura negativa para la jornada de hoy.

En un intento por mitigar el impacto de las políticas arancelarias, asesores económicos de Trump buscaron en los programas dominicales presentar las medidas como un «reposicionamiento inteligente». El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que no había «ninguna razón» para anticipar una recesión.

En el ámbito de las criptomonedas, el propio Jim Cramer, a pesar de su visión bajista sobre el mercado de valores, expresó su respaldo al Bitcoin, aunque advirtió contra la inversión en MicroStrategy, una empresa considerada una «ballena» cripto por su gran tenencia de activos digitales.

Un informe del portal de Binance reveló que una ballena no identificada retiró el equivalente a USD 24,3 millones en Solana, la séptima criptomoneda por capitalización, asumiendo una pérdida de USD 678.000, una maniobra defensiva ante la creciente posibilidad de una fuerte corrección a la baja en el mercado.

En Argentina, el «dólar cripto», un indicador de expectativas cambiarias, se mantenía relativamente estable, cotizando ligeramente por debajo del cierre del domingo.

El nerviosismo generalizado en los mercados globales, impulsado por la incertidumbre sobre las políticas estadounidenses, la respuesta china y las posibles medidas de la Unión Europea, se refleja en el aumento del índice VIX, que mide la volatilidad esperada y que cerró el viernes en su nivel más alto desde el inicio de la pandemia.

No obstante, algunos observadores del mercado de criptomonedas aún mantienen la esperanza de que esta situación pueda favorecer al Bitcoin y a otros activos digitales, consolidándolos como una alternativa a los mercados tradicionales y como activos de reserva, lo que podría impulsar sus cotizaciones a largo plazo. El Bitcoin experimentó un crecimiento espectacular en 2024, impulsado en parte por las señales favorables hacia las criptomonedas emitidas por el gobierno de Donald Trump tras su victoria electoral.

El propio Trump anunció la creación de una «reserva estratégica» de criptomonedas, aunque su impacto real dependerá de la magnitud de las adquisiciones por parte de la Reserva Federal u otras agencias gubernamentales.

Sin embargo, los recientes anuncios arancelarios del presidente estadounidense han contribuido a una inestabilidad que ha afectado a diversos mercados, incluyendo Wall Street, el dólar, el petróleo e incluso las propias criptomonedas. El caso de Ethereum es particularmente notable, con una caída de más del 50% en su precio en dólares durante los últimos doce meses.

A pesar de la reciente turbulencia, la visión del gobierno estadounidense parece inclinarse hacia la promoción de las «stablecoins», consideradas herramientas para reafirmar y expandir el dominio del dólar a nivel global. En este sentido, la propuesta de la GENIUS Act, impulsada por senadores republicanos, busca establecer un marco regulatorio para las stablecoins, con el objetivo de asegurar la hegemonía del dólar en el ecosistema de activos digitales.