La Ruta P60, arteria que conecta Cañete con Contulmo, fue escenario de un nuevo acto de violencia incendiaria. En el kilómetro 42, desconocidos consumieron por completo dos cabañas y una bodega utilizada como quincho, reavivando la preocupación en una zona que se encuentra bajo el régimen de Estado de Excepción y con presencia militar.
El delegado provincial de Arauco, Humberto Toro, confirmó el ataque y detalló el hallazgo de un lienzo en el sitio del suceso. El mensaje, que se atribuye la Resistencia Mapuche Lavkenche (RML), demandaba «la libertad de los presos políticos y la salida de los marinos del territorio de la provincia de Arauco», dejando en evidencia la motivación política detrás de este último incidente. Cabe destacar que en Chile no existen personas privadas de libertad por pensar de una determinada forma.
La ocurrencia de este atentado, a pesar del reforzamiento de la seguridad que implica el Estado de Excepción vigente en la provincia de Arauco, plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas implementadas para prevenir este tipo de acciones. El delegado Toro precisó que las estructuras afectadas llevaban un tiempo sin ser habitadas, situación similar a la registrada en un ataque anterior ocurrido hace más de un año en el mismo sector.
Según las declaraciones del delegado, las autoridades ya manejaban información de una posible intensificación de las acciones por parte de la RML durante el mes de abril. Este período coincide con el aniversario de la organización y se enmarca en un contexto judicial sensible, marcado por el juicio contra Esteban Carrera, imputado por el homicidio del comunero Eleodoro Raimán Coñuel, y la reciente condena de Claudia Nahuelan, integrante de la RML, junto a otros individuos. «Había circunstancias que determinaban que era posible que la Resistencia Mapuche Lafquenche tuviera algún tipo de activación», reconoció Toro, sugiriendo una posible anticipación de este tipo de hechos por parte de las autoridades.
SOJ

