Un horizonte de colaboración y desarrollo industrial se abre para la Región del Biobío y la zona austral de Chile. La Armada Nacional, en un movimiento estratégico para fortalecer su flota y potenciar la industria local, presentó los lineamientos clave del ambicioso Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN) a los representantes de Armasur A.G., la influyente asociación gremial que agrupa a los astilleros del sur del país.
El contraalmirante Alberto Guerrero, director de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada (Diprida), lideró el encuentro. La cita se centró en detallar la evolución, el estado actual y los objetivos estratégicos del PNCCN, un proyecto que ha recibido un espaldarazo institucional significativo con la reciente firma de la Política Nacional de Construcción Naval por parte del Gobierno de Chile.
Este plan, suscrito en enero de 2025 por el Presidente Gabriel Boric precisamente en las instalaciones de Asmar Talcahuano, representa para la Armada un instrumento fundamental para modernizar su flota y renovar buques auxiliares, unidades logísticas y fragatas mediante la construcción nacional en lugar de la adquisición de unidades de segunda mano en el extranjero.
La presentación ante Armasur, en la que también participaron actores relevantes como Sofofa y Sercotec, no solo buscó informar sobre los alcances del PNCCN, sino también tender puentes de colaboración con los astilleros civiles del sur. Tras la reunión, se realizaron visitas a instalaciones de socios de Armasur A.G., como Detroit Chile en Puerto Montt, con el objetivo de conocer de primera mano sus capacidades productivas y su contribución al ecosistema marítimo-industrial del sur. Esta información resulta crucial para el desarrollo de estrategias constructivas futuras que integren las fortalezas de la industria local.
Impulso a la Industria Nacional y Soberanía Marítima
El Plan Nacional Continuo de Construcción Naval se erige como una iniciativa trascendental para la Armada, permitiendo una planificación a largo plazo y una optimización logística en la renovación de su flota. Pero su impacto va mucho más allá del ámbito militar. El PNCCN busca activar un círculo virtuoso de inversión, colaboración público-privada, generación de empleo de calidad, impulso a la investigación e innovación, y el surgimiento de nuevas empresas en el sector naval chileno.
La apuesta por la construcción nacional permitirá al país dejar de depender de la oferta de buques usados, una opción que a menudo limita la incorporación de las unidades específicas que la Armada necesita y cuyo impacto económico en Chile es limitado. Un buque de segunda mano tiene una vida útil más corta y genera mayores gastos de mantenimiento, acortando el horizonte para su reemplazo, a diferencia de una plataforma de nueva construcción diseñada a la medida de las necesidades nacionales.
El PNCCN reconoce el valioso rol de los astilleros civiles chilenos, que cuentan con la capacidad de construir una amplia gama de embarcaciones, desde lanchas y unidades menores hasta cruceros y remolcadores de alta mar. La Armada y la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) ya están trabajando en un proyecto paralelo de construcción de unidades menores para reemplazar las embarcaciones de patrullaje costero que están llegando al final de su vida útil, una iniciativa que se desarrollará en colaboración con la Universidad Austral de Chile.
La reunión con Armasur, un clúster marítimo portuario de gran relevancia que agrupa a 29 empresas en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, marca un paso fundamental en la materialización del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval. La colaboración entre la Armada y los astilleros del sur se vislumbra como un motor de desarrollo para la industria naval chilena, fortaleciendo la soberanía marítima y generando un impacto económico positivo en las regiones costeras.
SOJ





