En un esfuerzo por abordar la creciente problemática de la contaminación por antibióticos en cuerpos de agua, un equipo de investigadores liderado por el Dr. Daniel Palacio ha desarrollado un revolucionario nanocompuesto polimérico zwitteriónico (PNs-HTC) capaz de eliminar eficazmente la ciprofloxacina (CIP), un antibiótico de uso común, de fuentes hídricas.
La presencia de antibióticos en el agua representa un grave riesgo para la salud pública y el equilibrio ecológico, ya que fomenta la proliferación de bacterias resistentes a estos medicamentos. Consciente de esta amenaza, el Dr. Palacio, químico de la Universidad de Córdoba y doctor en Química por la UdeC, junto a su equipo, se dedicó a la creación de este innovador material.
El PNs-HTC, obtenido a partir de macromonómeros iónicos de quitosano alquilado, monómeros iónicos e hidrotalcita (HTC), ha demostrado una capacidad de adsorción de CIP de hasta 84,43 mg/g a 318 K, con una eficiencia de eliminación cercana al 80% en condiciones óptimas.
«Los estudios termodinámicos indicaron que el proceso de adsorción es espontáneo y endotérmico, con un aumento en la aleatoriedad del sistema», explicó el Dr. Palacio, destacando las propiedades que hacen del PNs-HTC una solución prometedora para la descontaminación de aguas residuales.

La investigación, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica International Journal of Biological Macromolecules. Este logro fue posible gracias a la colaboración fundamental de los estudiantes de Doctorado Samir Esquivel y Martina Zuñiga, ambos del programa de Doctorado en Ciencias con Mención en Química UdeC. Además, el proyecto contó con la valiosa participación de investigadores de los investigadores: Manuel Meléndrez (USS), Eduardo Pereira, Bruno F. Urbano (UdeC) y Bernabé L. Rivas (USS).
Si bien los resultados obtenidos en laboratorio son altamente alentadores, el Dr. Palacio reconoce la necesidad de evaluar la eficacia del nanocompuesto en sistemas de tratamiento de aguas residuales a gran escala. «El siguiente paso será evaluar su eficacia en sistemas de flujo continuo, acercándonos a una implementación real en el tratamiento de aguas residuales a gran escala», concluyó el investigador.
Este avance científico representa un paso significativo en la lucha contra la contaminación por antibióticos, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente para proteger el medio ambiente y salvaguardar la salud pública.
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