El proyecto de ley que propone transformar la actual Corporación Nacional Forestal (CONAF) en el nuevo Servicio Nacional Forestal (Sernafor) ha generado un debate sobre el futuro de la gestión forestal en Chile. Mientras la iniciativa plantea un avance hacia una mayor eficiencia y modernización del sector, la Corporación Chilena de la Madera (Corma) ha expresado reparos, particularmente en torno a la posible falta de apoyo a los pequeños y medianos propietarios y la forma en que se aborda.
Para Carlos Esse Herrera, director del Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible, este cambio institucional debe ser considerado una oportunidad para reflexionar sobre las fortalezas y debilidades del sistema forestal actual. Si bien la creación de Sernafor podría representar una institucionalidad renovada, el modelo actual de CONAF —una corporación de derecho privado que desempeña funciones públicas— ha demostrado limitaciones, especialmente en cuanto a recursos y atribuciones para enfrentar problemas urgentes como los incendios forestales y la degradación del bosque nativo. En este contexto, un organismo público descentralizado, con mayores herramientas técnicas, podría representar un avance importante.
Asimismo, se hace necesario garantizar una coordinación efectiva entre Sernafor y otras instituciones ambientales, como el Ministerio del Medio Ambiente y el futuro Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). La fragmentación en la gestión podría diluir los esfuerzos de conservación y crear conflictos de competencia. Por lo tanto, se subraya la importancia de que el nuevo organismo integre principios de sostenibilidad y protección ambiental, asegurando que las acciones en pro de la productividad no perjudiquen los recursos naturales ni los derechos de las comunidades.
Los Reparos de Corma
El presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, ha señalado que la normativa tal como está propuesta podría generar serios problemas para los actores claves del sector. En particular, ha mostrado su preocupación por la Ley de Incendios, que, según él, podría imponer requisitos excesivos para los propietarios forestales, especialmente los pequeños y medianos, quienes no cuentan con los recursos técnicos ni económicos necesarios para cumplir con las nuevas exigencias sin el respaldo del Estado. O’Ryan también ha enfatizado que la ley debe abordar cuatro pilares fundamentales: prevención, combate, persecución y recuperación de áreas afectadas por incendios. Destacó que la persecución de los responsables de los incendios es clave, ya que el 99% de los incendios en Chile son causados por el ser humano, y una parte significativa de ellos son intencionales. En este sentido, O’Ryan subrayó la necesidad de herramientas efectivas para perseguir a los responsables de estos actos que atentan contra la vida y el trabajo de las comunidades”.
En la misma línea, Corma subrayó que la legislación debe incluir no sólo medidas de prevención, sino también herramientas innovadoras para el combate de incendios, como la operación aérea nocturna, además de garantizar la recuperación de las áreas afectadas.
“Es fundamental apoyar a los pequeños y medianos propietarios para que puedan recuperar sus sueños y recursos. Muchos de ellos han dedicado su vida a trabajar por el futuro de sus familias, ya sea para la educación de sus hijos o una jubilación, y no podemos dejarlos desprotegidos”, afirma O´Ryan
Corma también aboga por que la legislación contemple medidas innovadoras para el combate de incendios, como la operación aérea nocturna, y que garantice el apoyo necesario para la recuperación de las zonas afectadas. En su opinión, es fundamental que los pequeños y medianos propietarios reciban el apoyo necesario para poder recuperar sus recursos y reemprender sus actividades. O’Ryan subrayó que muchos de estos propietarios han dedicado su vida al trabajo forestal, y que no se puede dejar desprotegidos a quienes han invertido tanto en su futuro y en el bienestar de sus familias, ya sea para la educación de sus hijos o una jubilación, y no podemos dejarlos desprotegidos.
El futuro de la gestión forestal en Chile depende de cómo se afrontan estos desafíos. El Sernafor tiene el potencial de mejorar la eficiencia en la gestión forestal y fortalecer la industria, pero será esencial que el proyecto de ley incluya que apoyen medidas a todos los actores involucrados y garanticen la protección y el cuidado del medio ambiente.
SOJ

