La Comisión de Trabajo del Senado retomó con intensidad las discusiones sobre la reforma previsional, buscando cumplir con el plazo autoimpuesto de despachar el proyecto a la Cámara antes de fin de mes. Sin embargo, el avance de la iniciativa se ve ensombrecido por las tensiones políticas entre el oficialismo y la oposición.
El senador Juan Antonio Coloma, presidente de la comisión, reafirmó el compromiso de cumplir con los plazos establecidos, fijando como límite el próximo lunes para ingresar indicaciones al proyecto. La votación en particular se llevará a cabo el miércoles y, de ser necesario, se realizará una sesión especial el jueves.
No obstante, el ambiente en la comisión es tenso. Las declaraciones del Presidente Gabriel Boric, quien ha instado a acelerar el acuerdo, han generado críticas desde la oposición, que acusa al mandatario de «crispar» el ambiente y dificultar el diálogo. El senador Luciano Cruz-Coke calificó las declaraciones de Boric como «muy injustas» y señaló que estas han generado desconfianza entre los parlamentarios.
Por su parte, la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, defendió la postura del gobierno y llamó a concentrarse en buscar soluciones. Si bien reconoció que aún existen diferencias entre las partes, se mostró optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo parcial durante esta semana.
Los senadores Gastón Saavedra y Alejandra Sepúlveda, ambos oficialistas, se mostraron confiados en que el proyecto se despachará a tiempo, destacando la importancia de mantener una agenda de trabajo intensa y la voluntad de encontrar puntos en común.
En resumen, la reforma de pensiones avanza en el Senado en medio de un clima político polarizado. Si bien existe el compromiso de despachar el proyecto antes de fin de mes, las diferencias entre el gobierno y la oposición podrían dificultar la construcción de un acuerdo amplio y duradero.
SOJ

