El Gobierno, a través del Plan Buen Vivir, ha destinado una inversión superior a los $18 mil millones para mejorar las condiciones de vida en las comunidades mapuche y rurales de provincia de Biobío y Arauco. Esta iniciativa busca abordar el rezago histórico, la violencia y las desigualdades existentes en estos territorios, fomentando el desarrollo y la integración social.
Obras viales y conectividad
Una parte importante de esta inversión se destina a la construcción y mejora de caminos indígenas. En la provincia del Biobío, se han adjudicado 10 contratos por un monto total de $18 mil millones, lo que permitirá mejorar la conectividad de diversas comunidades y facilitar el acceso a servicios básicos. Las obras se ejecutan en las comunas de Arauco, Lebu, Los Álamos, Cañete, Contulmo y Tirúa, provincia de Arauco.
Además de los caminos, en la provincia de Biobío, se están ejecutando proyectos como la reposición del Puente Chichintawe en Alto Biobío y la construcción del frente de atraque de Quidico. Estas obras son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los habitantes de estas zonas y fortalecer su desarrollo económico.
Un plan a largo plazo
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha anunciado un plan de inversión a 10 años por un monto total de $3 mil millones, con un enfoque especial en Biobío y Arauco. Esta inversión se destinará a diversas áreas, como infraestructura vial, sanitaria y social, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las comunidades y fortalecer su desarrollo.
Los ejes principales de este plan son:
- Conectividad estructurante: Mejorar la conectividad de las comunidades rurales e indígenas a través de infraestructura vial.
- Protección y seguridad: Fortalecer la infraestructura para enfrentar desafíos climáticos y sociales.
- Integración social y territorial: Promover la inclusión y el desarrollo de las comunidades mapuche y rurales.
- Intrapredial indígena: Mejorar las condiciones de vida al interior de las comunidades indígenas.
Diálogo y participación ciudadana
La definición de las prioridades y objetivos de este plan se ha realizado a través de un amplio proceso de diálogo con las comunidades mapuche y otros actores relevantes. Se han realizado más de 973 encuentros territoriales en las regiones involucradas, lo que ha permitido identificar las necesidades y demandas de las comunidades y diseñar soluciones a medida.





