En noviembre de 2022 fue el primer contacto entre Huargos y Pet-Food para asociarse. Cuatro meses después firmaron un contrato y un año después convencieron a la Inmobiliaria Limitada Bavaria para invertir US$ 200 mil. Ya en enero de 2024 las deudas de Huargos eran tan altas, que en octubre del año pasado solicitaron la liquidación voluntaria. Bavaria Limitada es representada por Christian Kast Rist, hermano del excandidato presidencial.
Los supuestos responsables del ilícito son Pablo Reyes Radrigán y Natalia Stephens Sotomayor, ambos fundadores de la startup Huargos, han sido acusados del delito de estafa. Reyes, ingeniero industrial de formación, cofundó INYS, una empresa de inteligencia empresarial que fue adquirida por Southern Cross, y tiene una trayectoria de diez años en el Banco Santander. Por su parte, Stephens es veterinario con especialización en nutrición natural para mascotas de la DNM University y cuenta con más de 15 años de experiencia en el cuidado de animales domésticos.
El abogado Juan Enrique Urrutia de la parte querellante sostiene que: “Los imputados, mediante engaño, lograron convencer a la víctima de que les transfiera más de US$ 200 mil a una empresa que aparentaba ser solvente y con un crecimiento exponencial, siendo que en la realidad estaba al borde de la liquidación concursal y necesitaban dinero para pagar deudas”.
Según autos, tras transferir los US$ 200 mil, los querellantes acusan que Huargos los invitaron a invertir US$ 500 mil adicionales, “siempre ocultando la situación financiera por la que atravesaban”. Agregan que además empezaron a reclamar que la empresa relacionada Pet Food, productora de alimentos naturales para animales, les estaba vendiendo muy caro. Ahí, de acuerdo al documento judicial, empezaron los problemas:
“El incumplimiento de pago de las facturas emitidas por la empresa de alimentos naturales Pet Food llegó a tal punto que esta última le dijo a los imputados que no entregarían más productos mientras no pagaran las facturas que tuvieran mas de 60 días de vencimiento”.
En la liquidación voluntaria ingresada el 10 de octubre, los abogados resumen la situación: Huargos SpA operaba mediante un sistema de suscripción de alimentos naturales para mascotas, donde los clientes pagaban mensualmente por productos entregados de forma recurrente. Sin embargo, desde 2023, enfrentó una crisis económica agravada por la disminución de suscriptores postpandemia, altos costos operativos y la falta de crecimiento en ingresos. Esto generó problemas de flujo de caja que llevaron a la empresa a buscar sin éxito nuevos accionistas a finales de 2023 para solventar sus deudas y mantener sus operaciones.
En 2024, la situación se deterioró aún más cuando, en junio, Huargos no pudo pagar facturas a su principal proveedor (Pet-Food), lo que resultó en un quiebre de stock y la interrupción de entregas a sus clientes. Para septiembre, la empresa dejó de pagar sueldos a sus empleados y acumuló deudas por más de $ 220 millones, sin capacidad de refinanciamiento. Las negociaciones para captar inversión adicional fracasaron en octubre, dejando a la empresa sin opciones, lo que llevó a solicitar la liquidación concursal al considerar insostenible su continuidad operativa.
Resumen. Huargos SpA, una startup de alimentos para mascotas, logró persuadir a Bavaria de invertir US$200.000 con promesas de crecimiento y expansión. Sin embargo, según la querella, la empresa se encontraba en una precaria situación financiera y los fondos, lejos de ser destinados al crecimiento del negocio, habrían sido desviados y utilizados supuestamente para pagar deudas y sueldos exorbitantes a los fundadores, quienes, según la acusación, no realizaban labores efectivas en la firma. Los datos presentados en la querella, como los 560 clientes recurrentes y una facturación anual de US$650.000, contrastan con la realidad de una empresa al borde de la quiebra.
SOJ





