En un hecho extraño y sorpresivo, Alejandro Jerez Paz fue destituido del cargo de Delegado Presidencial Provincial de Biobío apenas 24 horas después de haber asumido sus funciones. La decisión fue comunicada telefónicamente por el Ministerio del Interior, sin que se hayan entregado explicaciones oficiales sobre los motivos de esta drástica medida.
A pesar del breve paso por el cargo, Jerez ya había iniciado algunas actividades propias de su función. Sin embargo, la orden de renuncia truncó abruptamente su gestión.
Cabe recordar que el nombramiento de Jerez se hizo público el martes pasado, generando expectativas sobre su desempeño en una provincia marcada por diversos desafíos. Sin embargo, estas expectativas se vieron rápidamente truncadas por la decisión del Ministerio del Interior.
En su reemplazo, se designaría a Javier Fuchslocher, exconstituyente, quien debiera asumir la compleja tarea de liderar la provincia de Biobío en un contexto de grandes desafíos, como el conflicto mapuche en Alto Biobío y la temporada de Incendios Forestales, entre otros.
Esta situación se suma a la reciente remoción de Alfonso Sagredo como delegado presidencial provincial de Malleco, en la región de La Araucanía. Estos hechos generan incertidumbre y cuestionamientos sobre los criterios utilizados para la designación de autoridades regionales y la estabilidad de los equipos de gobierno.
SOJ





