En Concepción, se ha patentado una bebida a base de calafate y extractos de cítricos, destacada por sus propiedades antioxidantes. El calafate, de la familia de los berrys, es un fruto originario de la Patagonia, es reconocido por sus compuestos bioactivos, que incluyen antocianos y polifenoles con notables efectos antioxidantes, que pueden contribuir a la prevención del envejecimiento celular y diversas enfermedades asociadas a la oxidación.
El creciente interés por los productos naturales y saludables ha puesto en evidencia las bondades de frutos nativos como el calafate, que, al igual que otras bayas como las frambuesas, las frutillas y los arándanos, posee una alta concentración de antioxidantes, vitaminas y fibra. En este contexto, investigaciones científicas han revelado que el calafate y otras bayas autóctonas, como el maqui, presentan una mayor concentración de compuestos bioactivos en comparación con los berries más comunes.
La Dra. María Dolores López Belchí, académica de la Facultad de Agronomía, junto a la investigadora María Romero Román y la especialista Cristina García Vigueras, patentó este año una formulación alimenticia en polvo que combina extracto de calafate y cítricos. Este producto es el resultado de investigaciones previas sobre los fitoquímicos presentes en estas frutas y la evaluación de la actividad biológica de sus extractos.
El calafate es un arbusto silvestre cuyo cultivo es limitado, aunque existe un huerto en Chillán, en la Universidad Adventista, que facilita la investigación sobre este fruto. La investigación, enmarcada en un proyecto Fondecyt Regular dirigido por la Dra. López, profundizó en las características del calafate en su hábitat natural, mientras que la tesis de la investigadora María Romero analizó los efectos de los factores ambientales en la producción de compuestos bioactivos del fruto. Los ensayos celulares realizados en colaboración con la Facultad de Ciencias Biológicas revelaron, además, el potencial neuroprotector de los antioxidantes presentes en el calafate.
La investigación dio paso a la creación de una bebida funcional, una propuesta práctica que se transformó en la base de la patente. Este producto, desarrollado para la industria agroalimentaria, incorpora extractos de cítricos para estabilizar los compuestos fenólicos y prevenir la pérdida de color y funcionalidad debido a su rápida degradación. La bebida, que ha sido patentada y está lista para licenciar, tiene un gran potencial para la industria de bebidas y jugos, y podría abrir la puerta a otras aplicaciones en el futuro.
Calafate y Maqui: Hermanos
El calafate, junto con otras especies como el maqui, es un recurso natural de gran valor, no solo para la industria alimentaria, sino también para la salud, dada su alta concentración de antioxidantes y otros compuestos bioactivos. Aunque el calafate se encuentra en diversas zonas del país, es especialmente emblemático de la Patagonia, en Chile y Argentina, y su potencial sigue siendo objeto de estudios científicos que exploran sus diversas aplicaciones.
Es importante destacar que, aunque el calafate y el maqui son frutos nativos de la Patagonia, no deben confundirse. El calafate, una baya azul originaria del centro y sur de Chile, se caracteriza por sus propiedades antioxidantes y antibacterianas. En cambio, el maqui, conocido por su pigmento natural y potente capacidad antioxidante, se distingue por su nombre científico Aristotelia chilensis y es especialmente reconocido por los pueblos mapuches por sus beneficios energizantes. Ambos frutos, junto con la murta, son adaptables y se encuentran en diversas zonas del sur de Chile.
SOJ





